Un periodista de Hala Bedi grababa una actuación policial; la Ertzaintza se apropió de su teléfono (+ vídeo)

Introducción

Nada que sorprenda si tenemos en cuenta de que la Ertzaintza, como el resto de las policías de los países capitalistas, trabaja al servicio de la burguesía (en este caso concreto de la vasca); para mayor indignación costeada fundamentalmente por la clase obrera. Esta, como se puede observar, además de cornuda resulta apaleada.

La prepotencia e impunidad con la que actúa dicho cuerpo policial es muy habitual. El pasado viernes se ensañaron con un compañero de Hala Bedi porque estaba grabando una de sus múltiples e injustas actuaciones, concretamente la del desalojo del espacio feminista TALKA que ya informamos en insurgente.org.

Desde esta breve introducción a la noticia, vaya nuestra solidaridad para con el periodista compañero y el medio amigo al que pertenece.

 

 

La noticia

La Ertzaintza amenazó a los periodistas de Hala Bedi que se encontraban informando sobre el intento de desalojo del espacio feminista TALKA. Un agente le quitó el teléfono y amenazó con una sanción de hasta 300.000 euros a un compañero de la radio por documentar una actuación policial. Hala Bedi emprenderá acciones legales contra de la actitud de la Ertzaintza. Pese a los ataques contra la libertad de prensa Hala Bedi continuará informando y denunciando vulneraciones de derechos.

El pasado 8 de mayo se intentaba desalojar el espacio feminista TALKA situado en la calle Correría de Gasteiz, Adolfo Dominguez enviaba a un trabajador para tapiar la entrada del local. Para denunciar el intento de desalojo las compañeras de TALKA llamaban a pasear por la Correría con instrumentos para hacer ruido en las manos. Varias periodistas de Hala Bedi acudieron a cubrir la movilización.

La Ertzaintza procedió a vaciar la calle, expulsando a la multitud que había acudido a la cazerolada fuera de la Correría. Durante la intervención de la Ertzaintza varias personas fueron identificadas y dos personas más acabaron siendo detenidas.

Amenazas a un periodista de Hala Bedi

Un periodista de Hala Bedi que se encontraba grabando la actuación policial recibió amenazas por parte de un Ertzaina, advirtiéndole que no podía tomar imágenes del agente argumentando que se trataba de “una persona física” amparada bajo el “Real Decreto de Protección de Datos del 25 de mayo de 2008”. Comenzó entonces una discusión entre el agente y el periodista, este último insistió en su derecho a grabar cualquier intervención policial en la calle. El agente continuó ordenando que dejara de grabar y una vez el periodista hizo eso pasó a exigirle que borrara las imágenes. El periodista de Hala Bedi recibió todo tipo de amenazas: que le quitarían el móvil, que sería detenido y acusado de un delito de desobediencia y que el uso de la imágenes acarrearía una sanción de entre 40.000 y 300.000 euros.

La discusión se alargó y finalmente el agente le quitó el móvil al periodista de Hala Bedi. Tras media hora se le devolvió el teléfono añadiendo que para poder tomar imágenes se debe estar inscrito en la Asociación de Periodistas. Al tener dudas acerca de la última afirmación los agentes decidieron devolver el teléfono recordando en todo momento que habían guardado los datos del periodista y que recibiría una sanción de 300.000 euros si publicaba las imágenes.

Grabar no es delito

La realidad, en cambio, es bien distinta: todo ciudadano, independientemente de si es periodista o no, tiene derecho para grabar una actuación policial, ya que se trata de funcionarios públicos realizando una labor en un espacio público.

Hala Bedi está valorando emprender acciones legales en contra de la actitud beligerante mostrada por la Ertzaintza el pasado viernes, en especial contra el agente que le quitó el teléfono a un periodista. El papel de la Ertzaintza fue el de obstaculizar la labor de Hala Bedi, sin ningún tipo de base legal y vulnerado el derecho a informar d elos periodistas.

La discusión con el agente grabada en vídeo no fue la única nota discordante entre la Ertzaintza y periodistas de Hala Bedi, teniendo que recibir por parte de la policía autonómica amenazas, identificaciones y un constante empeño para impedir la labor periodística. Incluso cuando la situación de la calle Correría se calmó el acoso policial continuaba.

Ataques contra la libertad de prensa

Durante los últimos años no han faltado los intentos de impedir la realización de la labor periodística y las amenazas de sanción para impedir tomar imágenes de actuaciones policiales han sido numerosas. El miedo a documentar una acción policial aumentaba más incluso con la entrada en vigor en 2015 de la conocida como Ley Mordaza que otorgaba más competencias a las fuerzas policiales y una mayor facilidad para tramitar sanciones.

La del viernes 8 de mayo no es la única ocasión en la que periodistas y compañeras de Hala Bedi reciben amenazas por parte de la policía durante el transcurso de su labor periodística. En la pasada Huelga General del 30 de enero la Policía Municipal de Gasteiz impidió el trabajo de un fotógrafo de Hala Bedi. En el año 2017 el Gobierno Vasco imponía la Ley Mordaza al periodista Mikel Sanez de Buruaga cuando se encontraba informando sobre el corte de luz en Errekaleor. Tras un proceso judicial que se alargó casi más de dos años Hala Bedi ganó en juicio al Gobierno Vasco, teniendo este que retirar la sanción y cubrir los costes del proceso.

Existen muchos más casos ademas de los ya mencionados que lejos de ser situaciones aisladas responden a un ataque constante en contra del trabajo de Hala Bedi y de la libertad de prensa. Desde Hala Bedi sostenemos que estos ataques contra el derecho a la información son inadmisibles. Hala Bedi continuará informando, grabando actuaciones policiales y denunciando vulneraciones de derechos.

 

(Hala Bedi)

 

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