Se trata del acto político de las Jornadas Antiimperialistas celebradas por la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) en Artieda (Aragón) y Marinaleda (Andalucía) los días 20 y 21 de marzo. Con una puesta en escena excelente y mayúscula destreza, la compañera desplegó un discurso tan claro como necesario.

