BOLIVIA. Terrible paradoja

A este ritmo, a los reaccionarios de todos los lares se les va a volver en su contra la (ya vieja) acusación de terrorista: lo será más quien acusa que el acusado. Que sigan así: a veces, la verdad llega tras mentira sobre mentira; o como dijera Marx, como negación de la negación. Es tremendo, sí, lo rápido que la INTERPOL se ha aliado con el actual usurpador gobierno golpista boliviano (él sí terrorista) para acusar de tal guisa a un líder popular como es Evo Morales, que tantas medidas puso en práctica para sacar a su pueblo de la terrible pesadilla secular en que lo postraron los diferentes imperios desde el español al gringo con la complicidad de la oligarquía vendepatria.

Pero cuando por fin la verdad se imponga sobre cómo los verdaderos terroristas han venido utilizando el susodicho calificativo contra quienes les resisten, entonces, esa verdad acerca de quiénes son los verdaderos terroristas, para que sea verdad, habrá de serlo con efecto retroactivo. Al respecto, obligado nos resulta poner sobre el tapete la terrible paradoja que sobreviene al ver a Evo Morales acusado exactamente igual que ese hombre perseguido por la muy democrática Italia de Gladio y que, tras un largo exilio comenzado en la Francia de Mitterrand, fue finalmente extraditado…  por el gobierno del hoy “terrorista” Evo Morales.

Y es que ya lo decía otro “terrorista” caído en Bolivia: “al imperialismo ni un tantito así”. Entre otras cosas, porque no sirve para nada, si no ahora… mañana, en el momento que les sea favorable a los verdaderos terroristas: la oligarquía, el imperialismo y sus mercenarios. Aprenderemos, seguro. Y venceremos todos, hermanados por la senda abierta por el Che.

De cómo a Evo Morales le quieren aplicar la misma medicina que su Gobierno aplicó a Cesare Battisti

Los casos de Morales y de Battisti, por supuesto, no son iguales, pero sí altamente ilustrativos. El militante comunista italiano Cesare Battisti fue detenido en Bolivia en enero de este mismo año. Perseguido en Italia, había permanecido exiliado en la Francia gobernada por François Mitterrand. Cuando éste hubo dejado de ser presidente y comenzó a gobernar Jacques Chirac se trasladó a Brasil, donde hizo vida tranquila durante los Gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff. Pero llegó Bolsonaro y, dado que su vida corría peligro con el fascista en el Ejecutivo, se trasladó a Bolivia. Según parece, pensó que con Evo Morales como presidente no debía de tener mayores problemas. Pero se equivocó.

Se equivocó porque el presidente legítimo hoy derrocado y exiliado, fruto de las presiones de los de siempre, que no supo o no quiso ignorar, acabó cediendo y extraditó a quien, en principio y por principios, era un compañero de lucha.

Acusado de “terrorismo”, Cesare Battisti fue extraditado a su país (Italia) por la vía rápida y de manera ilegal. La medalla se la colgó el fascista Matteo Salvini, entonces ministro de Interior, y quien se la colocó en la solapa no fue otro que el gobierno de Evo Morales.

¡Qué extraña paradoja! Ahora, salvando las distancias, es el legítimo presidente de Bolivia quien esta viviendo algo muy parecido.

Cuando Cesare Battisti fue extraditado, muchísima gente criticó la actitud del Gobierno boliviano, incluso desde las filas del MAS, como lo hizo Raúl García Linera, hermano del vicepresidente también derrocado y perseguido.

Por lo impactante de sus palabras expondremos un fragmento breve de la carta que le envió la Internacional Guevarista a Evo. Tras denunciar la extradición del militante comunista, que hoy se pudre en una cárcel italiana, le advirtieron: Recuerde que los EE.UU.,  los bolsonaros o los Salvini luego vendrán por Usted. Queremos recordarle el poema de  Bertolt Brecht” (se le atribuye a éste pero es de Martin Niemöller):

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, 
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar”.

Seguro que los y las compañeras de la Internacional Guevarista no pensaron que esto iba a suceder, al menos no tan pronto. Pero muy lamentablemente ha sucedido: los eternos enemigos también fueron a por Evo, para desgracia del pueblo boliviano y de los revolucionarios de todo el mundo. Afortunadamente, en medio de la batalla ahora perdida, todavía queda gente que, sin ser engullida por el voraz apetito imperial, aún está en condiciones de denunciar y combatir el atropello.

 

  • Esta es la advertencia del Guerrillero Heroico que nunca debe ser olvidada:

 

 

Noticias en insurgente.org sobre la detención y extradición de Cesare Battisti:

 

 

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