El Presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha liderado hoy, martes, los actos solemnes por el 82º aniversario de la liberación del bloqueo de Leningrado, actual San Petersburgo. El mandatario ruso ha homenajeado a las víctimas depositando una ofrenda floral ante el monumento a la Madre Patria en el cementerio de Piskarióvskoye.
Símbolo de la tragedia y la resistencia, este cementerio alberga fosas comunes de unos 420.000 civiles y 70.000 soldados fallecidos durante el conflicto. Para Putin la participación en estas fechas es una tradición arraigada que busca honrar la memoria de las víctimas que sucumbieron ante los constantes bombardeos de la Alemania nazi.
El asedio comenzó el 8 de septiembre de 1941 y se extendió por 872 días de asfixia total. No fue sino, mediante la denominada “Operación Chispa”, que el Ejército Rojo logró culminar con la liberación definitiva de del bloqueo de Leningrado el 27 de enero de 1944. Las fuerzas soviéticas lograron entonces desplazar a las tropas invasoras tras semanas de intensos combates.
Se estima que más de un millón de personas fallecieron, de las cuales el 97% murió por hambruna. Este acto no solo recuerda el triunfo militar del Ejército Rojo sobre el cerco nazi, sino que subraya la importancia de preservar la integridad territorial.
