Desde hace casi dos semanas, el petrolero Bella 1 está tratando de evadir a la Guardia Costera estadounidense en el Atlántico. Por ese motivo, el Gobierno ruso, presidido por Vladimir Putin, ha solicitado a Estados Unidos que cese en su persecución.
Rusia lo ha solicitado de manera formal. Según el New York Times, la solicitud fue entregada al Departamento de Estado de Estados Unidos y al Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca en Nochevieja. Mientras tanto, desde la Casa Blanca han afirmado que el buque, con bandera rusa, es “apátrida”.
La disputa se produce en medio de una intensificación de la presión estadounidense sobre Venezuela, oficialmente enmarcada como una campaña contra las drogas ilegales lo que todo el mundo sabe que es una falacia, tras la que se encuentra el verdadero motivo: derrocar al presidente Nicolás Maduro y apoderarse de las enormes reservas petroleras de Venezuela, las mayores del mundo.
El Gobierno bolivariano así lo ha denunciado en infinidad de ocasiones.
