Qatar advirtió el martes que los ataques a la infraestructura energética regional durante la creciente guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán podrían tener repercusiones económicas mucho más allá del Golfo. Doha afirmó que los ataques a instalaciones de petróleo y gas han sentado un precedente peligroso que podría repercutir en los mercados globales, ya de por sí afectados por el conflicto y la inestabilidad.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Majed al-Ansari, afirmó que los ataques a la infraestructura han continuado a medida que la guerra se intensifica, mientras los gobiernos del Golfo intentan proteger las instalaciones energéticas críticas que sustentan la economía mundial. Estas declaraciones se producen en un momento en que las exportaciones energéticas de la región enfrentan un riesgo creciente ante la intensificación de los intercambios militares.
El portavoz catarí añadió que, a pesar de las declaraciones diplomáticas y los llamamientos a la distensión, las ciudades del Golfo siguen enfrentándose a amenazas de misiles debido a que sus territorios albergan bases estadounidenses y equipo militar utilizado para atacar a Irán, incluyendo varios radares avanzados como el radar estratégico FPS en la base Al-Udeid en Catar, atacada por Irán a principios de esta semana.
