La huelga general conovcada en Portugal conra la reforma aboral del actual gobierno de derechas apoyado por la extrema derecha, fue un éxito. Tanto el paro como las nutridas manifestaciones dejaron claro el sentir de la clase trabajadora. Unos días después, en las elecciones presidenciales la izquierda (CDU, Bloco) ha quedado reducida a la mínima expresión. La abstención superoó el 50% y a la segunda vuelta van los dos candidatos más votados el el del PS y el de extrema derecha. Al primero le faltó tienpo para salir en rueda de prensa a pedir el menosmalismo, es decir, que le voten a él.
En efecto, la presidencia se decidirán en una rara segunda vuelta el 8 de febrero.
Según resultados parciales casi completos, el «socialista» Antonio José Seguro, de 63 años, se ha alzado con la victoria en la primera vuelta con el 31% de los votos, frente al 23,5% del candidato populista de extrema derecha André Ventura, de 43 años. En tercer y cuarto lugar se han ubicado otros candidatos de derecha.
«Hago un llamamiento a todos los demócratas, progresistas y humanistas para que se unan a nosotros para que, juntos, podamos derrotar al extremismo y a quienes siembran el odio y la división entre los portugueses», ha declarado Seguro en su discurso de victoria.
