El pacto, aprobado en el Consell de la Policía, incluye un incremento retributivo de 4.000 euros brutos anuales para todos los efectivos. Lo ratificaron ayer, lunes, el departamento de Interior de la Generalitat y los lobbys policiales SAP-FEPOL, SME-FEPOL, AILMED y COPCAT.
Mediante un comunicado, los lobbys policiales lo justificaron argumentando la “especial complejidad” de la labor policial, por lo que además y lo consideraron justa la reducción de la jornada a 1.580 horas anuales, cien menos que hasta ahora.
Pero las mejoras para los uniformados al servicio de la burguesía catalana no se quedan ahí, ya que también amplía las vacaciones y establece nuevos pluses por nocturnidad y fines de semana, con complementos de hasta 3.600 euros para los cuadrantes con más del 30% de noches.
Según los firmantes, el alcance del acuerdo es “el mayor aumento desde 1989” y subrayaron que sitúa las condiciones retributivas y de jornada “en el lugar que se merece”.
Por su parte, la consellera Núria Parlon destacó en otro comunicado que el pacto “contribuirá a reforzar el reconocimiento profesional” y a garantizar “una prestación de seguridad pública alineada con los principios de eficacia, responsabilidad y calidad institucional”.
Con todo, aún hay quien no está conforme con el acuerdo. USPAC, por ejemplo, con 3.700 afiliados, someterá a votación si acepta el acuerdo, al que su dirección se opone por considerarlo “insuficiente”.
