PACMA entra en escena con un impactante video

Las encuestas comienzan a dar signos de que el PACMA puede entrar en las instituciones. Veremos.

 

 

 

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7 comentarios

  1. Sopalajo de Arrierez

    Esto no me huele bien. Este vídeo está demasiado bien hecho. La dicción de la presentadora es perfecta, su entonación y voz parece un acierto demasiado bueno, la sucesión de imágenes tiene una cadencia que entra en la sique con la perfección del más estudiado montaje cinematográfico.

    No sé lo que es, pero algo no me gusta. Quizá también haya una fuerte financión detrás de este vídeo promocional. ¿Cabe esperar eso en un partido que, aparte de que «defiende a los animales» no tenemos, el común de los paisanos, ni idea de qué propuestas concretas tiene?

    Los primeros vídeos promocionales de Podemos eran una pencada trufados de pifias en su montaje; recordaban al último trending topic de YouTube. Y ello a pesar del fuerte respaldo popular que tenía entre personas sin duda muy formadas y que podrían (estando en paro, como pasó tanta gente por aquella época… y le sigue pasando) haber echado una mano y hecho correcciones.
    No. Este vídeo de PACMA lo ha montado el oficialismo. El dinero, quizá. Ojalá me equivoque.

  2. Sopalajo de Arrierez

    Bueno, pues que se llamen PACMA o lo que sea, que eso tanto da.
    Lo que importa son las propuestas concretas. Cuanto más concretas mejor, porque los Coletas creo que están proponiendo, oh sorpresa, aumentar los impuestos a las clases más altas del país, así sin más, sin dar más precisiones, con lo que luego la promesa no la cumplen.

    Y este vídeo, fuera de invocar estados emocionales, no hace ni una.

  3. Sopalajo de Arrierez

    Una reflexión al respecto del llamado partido animalista (PACMA):

    Me figuro que no poca gente considera que se trata de un partido que pretende defender una vida más digna para los animales, o, cuando menos, defender (hacer prosperar leyes) que penalicen legalmente el daño causado a estos por el ser humano.
    No me extraña que tengan pocos votos: resulta fácil hacer pensar al votante que, en tiempos de penurias para las personas, algunos quieren primar la defensa de animales frente a la de los humanos.

    Necesito desarrollar este punto de vista: un partido político debe pretender, al fin y al cabo, lo que debe pretender toda persona digna, que no es sino intentar hacer un mundo mejor para todos. Por «todos» yo entiendo «todos los seres humanos», no las cucarachas, ni las ratas, ni los mirlos, ni los leones.

    Y, a pesar de ello, y aunque cueste creerlo, un partido animalista es una cosa que me parece bien. Pero siempre que sus razones para proteger al mundo animal sean, en definitiva, que protegiéndolo a él nos protegemos nosotros. Digamos que el mundo animal dañado, así como la Naturaleza en general dañada, nos daña a nosotros, nos hace la vida más difícil, hace un mundo peor para todos los seres humanos.

    Como sé que sueno retorcido, voy a poner algunos ejemplos.

    Un partido animalista debiera defender:

    – Evitar los daños a los hábitats naturales de leones, antílopes, elefantes, serpientes e incluso árboles porque la diversidad biológica ha mostrado ser valiosísima para el ser humano: con el veneno de serpiente se hace el botox y otros medicamentos; la salamandra es el único ser vivo conocido cuyo sistema de adhesión a las paredes se hace mediante enláces moleculares a nivel cuántico (lo que podríamos estudiar para hacer mejores adhesivos); las bacterias termófilas viven a 147 ºC (lo que podríamos analizar para sobrevivir en condiciones extremas nosotros o nuestros cultivos); las focas detienen la irrigación sanguínea de ciertas zonas del cuerpo para lograr aguantar más tiempo bajo el agua (lo que pudiera ser útil para la exploración espacial o submarina); los elefantes (o incluso nuestro propio gato doméstico) se hacen vomitar periódicamente en lo que (según la medicina ayur-védica de la India) ha demostrado ser un insuperable (hasta ahora) método de limpieza estomacal mucho mejor que nuestras sondas médicas, que distienden e irritan las paredes intestinales… y un largo etcétera. O sea, todo ello por el bien del ser humano más que de los animalicos.

    – La prohibición de las corridas de toros, el lanzamiento de cabras desde campanarios, pegarle fuego a los cuernos de morlacos, y quizá incluso el llamado (y por fortuna extinto) Arte de Don Tancredo (*1) porque es desalmado e inhumano disfrutar con el padecimiento ajeno. Porque el Estado, como garante de la ordenación social de una Civilización digna de ese nombre, debe entender que incentivar el sufrimiento de un animal sin una razón de necesidad (si se te cuela una avispa en casa, pues la matas de un manotazo; si le pones veneno a las ratas es porque son una plaga sanitaria; si matas una paloma es porque está comprobado que son un fenomenal transmisor de enfermedades) nos acerca peligrosamente a la sicopatía (médicamente: desconexión empática del sufrimiento de otros). Porque nos hace, en suma, y visto de forma objetiva, peores personas. También aquí buscamos el beneficio del ser humano.

    – La reducción de los desechos arrojados al mar y al ecosistema en general por las consecuencias que tiene para el mundo del mañana, el que dejaremos a nuestros descendientes, y no porque las ballenas se pierden y las aves migratorias se marean. Si ballenas y aves huyen de sus hábitats o padecen graves alteraciones biológicas, ello debe preocupar al partido animalista porque es indicativo de algún problema para nosotros, no porque quieran a los animales más que a las personas o sean zoofílicos.

    Por esta misma regla de tres, el partido animalista debería ser el primero que se opusiera a tanto idiota como hay suelto que saca pecho y presume de, básicamente, querer a su mascota más que a las personas. Me refiero a esos cretinos que tienen algo como un perro para (pareciera a veces) vengarse o desquitarse del mundo, y a los que les falta tiempo para anteponer el bienestar de un chucho al bienestar de las personas.
    Es que si te paras a pensarlo, resulta indignante ver un pasillo completo en el supermercado de comida para mascotas, o venta por internet de golosinas de todo tipo para ellas, cuando hay tanta gente pasándolas moradas.
    Aquí procede citar que los Coletas creo que tienen (lo leí en el diario El Mundo, pero quizá sea verdad) como propuesta electoral la eliminación del IVA en la comida de las mascotas. ¿Es esto cabal? ¿Son esas las chorradas de propuestas que queremos? ¿O simplemente los Coletas lo han propuesto por lo mismo que los políticos besan a un niño o acarician la cabecilla del chucho, esto es, porque induce una simpatía en las personas poco reflexivas que en última instancia les granjea votos?

    Un partido animalista digno de ese nombre lo que debería ser es meramente un partido de personas sensatas que, meditando la situación del mundo desde la razón más que dejándose llevar por las emociones cuando su Cuqui (al que llaman «uno más de la familia» sin despeinarse, al tiempo que odian a su vecino) les saluda moviéndoles la colita, concluya que una necesidad muy fuerte del momento para la raza humana es evitar los daños al mundo animal por una razón y sólo una: porque le conviene a la propia raza humana.

    Pondré un ejemplo más concreto: cuando nos colaron en España (hacía falta un país idiota con gobierno obediente para ello, así que: a mandar, Señorito, que aquí está Catetolandia) el virus del ébola ese hace pocos años para conseguir que la población occidental viera imágenes que la asustaran y así reducir la oposición popular a la burrada esa de vacunar de no sé qué cosa que se estile ahora a la población «por si acaso» (la OMS tuvo el descaro de proponer «vacunar a toda la población mundial»… esos sobres bajo cuerda de las multinacionales farmacéuticas se notan a veces), saltó la noticia (FalsiMedia es así de tonta distrayéndonos con temas secundarios, ya sabéis) de que el perro de la enfermera infectada (creo que se llamaba Excalibur, o algo así) iba a ser sacrificado en seguimiento del protocolo epidemiológico médico ante el riesgo de que transmitiera la enfermedad.
    Por supuesto, el palurdopitecus promedio de la Península Ibérica puso el grito en el cielo de pena «por el pobrecito perrito que a nadie ha hecho daño». Incluso llegaron a recopilar firmas a montones.
    Pues bien, si tenemos en cuenta que se desconoce/desconocía mucho/todo de la enfermedad, y el perro pudiera ser vector de transmisión a los humanos (mayormente por medio de picaduras de mosquitos, una forma muy común), un partido animalista aquí daría la talla si dijera: «Que lo maten, porque aquí lo que prima es la raza humana, a la que, en definitiva queremos ayudar por medio de nuestras doctrinas de defensa del mundo animal».

    En estas condiciones, un partido animalista estaría perfectamente preparado para, si ocurriera, asumir incluso la Presidencia del Gobierno, donde lo que se necesita no es tanto a genios como a personas cabales, honestas y, sobre todo, que, tal como ya dijo el periodista Pascual Serrano, en caso de duda consultan al pueblo qué hacer, que no es tan difícil, leche.

    Y, si nos ponemos, lo mismo podría decirse del Partido Pirata, que prima la libertad de información porque considera que los derechos de autor matan el saber de la raza humana. O algunos otros partidos más esotéricos aún.

    Disculpen los lectores la longitud del texto; era necesario para una idea tan compleja.

    P.D: ¿soy el único que le asignaría, tras este texto, a animalistas, ecologistas o «piratas» una cercanía obligada con revolucionarios socialistas/comunistas dignos de ese nombre?

  4. Sopalajo de Arrierez

    Completo la referencia de mi soliloquio anterior:

    (*1) Don Tancredo – Wikipedia : https://es.wikipedia.org/wiki/Don_Tancredo

  5. Sopalajo de Arrierez

    Yo me andaría con ojo, porque el PACMA este puede ser el enésimo truco desviador de mala leche en la población deseosa de poder votar a algo que parezca diferente. Para hacer de amortiguador, digamos, como hicieron con Podemos.

    Que den, como ya he dicho, propuestas. Y que las propuestas tengan números, para que sean menos ambiguas. De hecho, a eso podríamos decir que debería reducirse todo a día de hoy.

    A partir de ahí podremos opinar acerca de ellos. Y no en base al buen feeling o buen rollito porque defienden a los animalitos.

  6. Ale, Ale, ya tenéis partidito al que votar….je je je

  7. Buen video.

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