ONI ACOSTA LLERENA. Cuba, va

Como era de esperar, Cuba una vez más está en el centro de varias polémicas y, como suele suceder en estos eventos cíclicos de crucifixión mediática y pública, el país es el centro de la «herejía mundial», según varios sempiternos cubanólogos de poca monta.

A Cuba no le perdonan nada, ni siquiera que, bajo el asedio brutal del bloqueo, esté librando una batalla en muchos más frentes que antes, en lo interno y externo, en lo económico y en lo cultural, como pocas naciones.

Algunos vimos venir el nuevo horizonte que se pintaba ideal para los nuevos zarpazos: el coronavirus y el banquete de mentiras y segregaciones noticiosas eran solo cuestión de días. Como en todo buen guion presupuestado, en breve comenzaría la función.

Si vamos a la disección directa y puntual, los «expertos enfoques» lidereados por falsos y apocalípticos profetas, daban al país el peor manejo de la crisis a nivel global, con una pésima cobertura a todos los niveles y, por ende, un saldo de miles de muertes, incluso más que China e Italia juntas.

Desde el ejercicio propio de la comunicación o el juego mediático, constituye una aberración despiadada e intencional atacar los filones que más duelen y sensibilizan, manipulando a quienes, por diversas razones, aún dudan del nuevo escenario de confrontación.

Podríamos citar las declaraciones de autoridades estadounidenses en contra de las brigadas médicas cubanas enviadas a países que las han solicitado, o más reciente, el llamado a cubanos naturalizados o con estatus de residentes, para que abandonen Cuba, aduciendo supuestas trabas en el aparato migratorio cubano.

El macabro manejo político de la ayuda de Cuba al crucero británico, y los obstáculos a los envíos humanitarios del filántropo chino Jack Ma, hablan de la paranoia vitalicia y sangrante que padecen, contra la Isla, en la cúpula de Estados Unidos.

No es Cuba epicentro mundial de la pandemia. No es nuestro país el que muestra más casos fatídicos a nivel local o regional, mucho menos mundial. No es nuestro archipiélago el que aplica tarifas por la salud a sus ciudadanos, ni estos dependen aquí del seguro médico para ser diagnosticados y atendidos de la terrible enfermedad. No es Cuba quien antepone el capital a lo humano, ni quien baja la guardia en la prevención.

En cambio, sí es Cuba la que, aún bloqueada ferozmente, envía a sus «temibles ejércitos blancos» para ayudar en el mundo, mientras se salva a sí misma con sus propios recursos, los muy pocos materiales, y los tantísimos humanos.

Esta, la misma Cuba, atacada y vejada por los hechiceros del mal, por profanadores del bien, por acólitos y anexionistas disfrazados de ovejas, sigue siendo, aunque les duela, la gran potencia del humanismo y la prevención; esa que, en vez de calles repletas de cadáveres, de niños desconsolados, tiene sobre el asfalto a miles de sus héroes, protegiendo a los suyos, matando canallas con cañones de futuro.

Y eso, no nos lo perdonarán nunca.

 

(Diario Granma)

 

“El necio” y “Cuba va” en un lindo y emotivo vídeo

 

Lee y Comparte. Ayuda a que la contrainformación llegue a más personas.Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Reddit
Reddit
Email this to someone
email
A %d blogueros les gusta esto: