Ha sido CJS de Burgos quien lo ha denunciado. Se trata de la imposición de varias sanciones administrativas en el marco de una campaña de memoria antifranquista realizada el pasado mes de noviembre en Aranda de Duero.
La acción de CJS que derivó en multa consistió en el despliegue de una pancarta desde el puente de la localidad, en un espacio cargado de significado histórico: el lugar donde durante la dictadura franquista se estableció un campo de concentración en el que llegaron a estar recluidas cerca de 4.000 personas.
El objetivo fue rendir homenaje a las personas represaliadas por el franquismo en la provincia de Burgos y reivindicar su memoria.
CJS ha subrayado que las sanciones han sido impulsadas desde el Ayuntamiento por el concejal de Medio Ambiente, Carlos Medina Martín, militante del PCE, Izquierda Unida y CCOO, y concejal desde 2023 en una candidatura de Izquierda Unida.
Según la organización, no solo se promovió el procedimiento sancionador, sino que además se calificaron los hechos como una «infracción grave», con la correspondiente sanción aparejada cuya cuantía, además, se impuso en el tramo alto. Por todo ello, consideran que se trata de «una decisión política deliberada». En sus palabras, el objetivo sería «desgastarnos, castigarnos y apartarnos de la política», utilizando el aparato administrativo como «mecanismo de represión».
La Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) de Burgos lo explica en este vídeo:
