Se trata de un falso autogobierno que aprobó la ONU y que, como era previsible, está siendo elaborado por el propio MArruecos. De esta manera estará dirigido por una persona designada por Mohamed VI, un plan que para salir adelante requerirá el visto bueno del conjunto de los marroquíes de todo el país en un referéndum, de esos que la dictadura alauita da los resulytados pasados unos días de la votación.. Según los principales puntos de la propuesta marroquí, el Estado seguirá preservando las competencias relativas a defensa nacional y seguridad, política exterior, moneda, nacionalidad y símbolos de la soberanía, una cláusula de salvaguarda constitucional que permite la suspensión de determinadas competencias regionales de manera excepcional y temporal si se considera que se está produciendo un daño grave al orden constitucional, la integridad territorial o el funcionamiento de las instituciones. El presidente del Gobierno regional será investido formalmente por el rey Mohamed VI “con el fin de garantizar la coherencia constitucional y la unidad del Estado”, n mecanismo de desarme, desmovilización y reinserción de los combatientes del Polisario, del que deberían quedar fuera quienes hayan cometido crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad, dicen desde la dictadura.
