MAITÉ CAMPILLO. Ventana ‘sin pandemia’ sobre la Utopía

Ella está en el horizonte-dice Fernando Birri- Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré ¿Para qué sirve la Utopía? Para eso sirve: para caminar (Palabras andantes d` Eduardo Galeano)

Dijo “Atahualpa Yupanqui”
Hay un asunto en la tierra más importante que Dios y es que naide escupa sangre pa` que otro viva mejor (sabio creador, compositor argentino revolucionario sempiterno, músico, cantautor y poeta de los que se empeñan contra los que humillan en el nombre de Dios). Se trata de una declaración de paz, de justicia e independencia, sin presos/as, sin desempleo ni explotación, humillación, desaparecidos, represión… Llega ante nosotros, desde el corazón de Roca, en nube de sueño; le escucho desde el silencio de mi pensamiento pero no le hallo entre el bullicio de la multitud, sobre ella aterriza, me acerco dos pasos, se difumina, camino diez pasos más y despierto como sol que acaba de amanecer entre el 14 y 25 de abril para irrumpir con fuerza en 1º de Mayo. Mirando el mar se avecina el sueño de mi nube, camino tras sus huellas irrumpiendo sobre el letargo entre Aute, en su declaración Al Alba, y el maestro Atahualpa con sus Preguntitas sobre Dios. Hitos al horizonte ante mi vista enaltecida para poder ubicarme en el día de hoy en que nos reunimos en saludo al portugués “Zeca”, y su Grándola Vila Morena, en contraseña de revolución. Somos viento azotando “la apariencia en solidez” en que la autoridad política capitalista nos encuadra, viento confinado ante la historia, remolinos de viento humano revolucionario, conscientes del derecho además del sentido de luchar por todo lo que amamos y creemos que es posible abolir y cambiar. Todo es camino no hay fronteras mi caminar no se detiene, al horizonte, la Utopía, se corre diez pasos más allá. Sirve para caminar, me dije estimulando mis pasos a la vez que recordando las palabras del compañero que nos dejó en plena pandemia, del pintor y poeta, de sus canciones entre la profundidad de los océanos “El mar que fue una palabra vacía y sin horizonte, hoy es un niño que canta sobre cuarenta prisiones, un niño que se despierta como una ola gigante, lleva en un puño una perla y un coral rojo en la sangre` A por el Mar.

De mantener el dicho a pié de la letra, a cada cual, según su capacidad, debería dimitir la monarquía en pleno, así como su gobierno y constitución (ya que su nefasta ‘necesidad’ ha quedado harto demostrada) tras ellos sus clones técnicos y asesores de su política, jueces y abogados, rectores, decanos, cientos en pésimo profesorado y demás “entes de la pedagogía”. Directores de hospitales, encubridores, cientos de sabios del estado del bienestar social y adivinos de la salud pública. Miles de funcionarios paraliticos burócratas de ventanilla, limpiabotas de la palabra, cortantes del derecho ciudadano y más etcéteras de la ingeniería que sostiene y alimenta el esperpento. Maquinaria del desorden y ladronicio estatal en orden gubernativa egocéntrica de autoridad. Qué, si no, estamos vivenciando a través de la pandemia que rastrean por el morro ocultando hechos verídicos al drama. Qué, si no, refleja la situación impuesta falsa en datos y objetivos. Estamos siendo utilizados de forma demente como mercancía desechable, manipulada, vapuleada, vilipendiada, ultrajada, diezmada, fundamentalmente la clase trabajadora. Utilizan sectores sanitarios y demás pilares deformando su verdadera naturaleza social. No nos engañemos. Lo que estamos viviendo es más que una pandemia, un desgarre en trampa económica acolchada sobre la pandemia, como cortina de camuflaje y amparo de lágrimas. Recuerda las palabras de Atahualpa “Hay un asunto en la tierra más importante que Dios”, por la misma razón a Fernando Birri, a través del escritor uruguayo Galeano. No olvides agarrar las riendas y recuerda que: “El mar nos está esperando a poco tiempo del sueño, sólo es cuestión de unos pasos, esos que reprime el miedo, vayamos, pues, a abrazarlo como un amante que vuelve, de un tiempo que nos robaron, ese que nos pertenece”.

Estamos viviendo un tiempo sombrío que nada tiene que ver con el resto de países del mundo, incluida la corrupta Europa, ese lado esquinado de la que nunca se sintió pero que la supera en engaño y corrupción. Solapada en pandemia azota y vulnera todos nuestros derechos, vapuleando a golpes bajos cantos a la ignorancia e imposición a la “patria”, entre rezos, vivas y plegarias a reyes y feudales, bases militares imperiales, oligarquía de plomo siniestro y jerarquías en sable de lo “español”. Lo que estamos viviendo, es el resultado aberrante de una guerra declarada al pueblo, un golpe solapado de estado fulminante (más allá del carnaval a lo Tejero en rey de las españas). Lo que estamos aguantando, más allá de la cuarentena, es una humillación globalizada sin precedentes. Se nos impone supeditación a la corona, a su autoridad militar y civil, a la que han sumado redimir el clan de la salud impúdica y privada, como pasó en la enseñanza y en otras épocas con las artes y oficios, profesionales de la ciudad y del campo, fulminando artesanos y pequeña empresa de familia a favor de la banca extranjera, de las multinacionales, del control monopolista de la especulación ¿Cómo van a quedar los que por edad y salud queden coleando de esta asfixia mortífera, en qué condiciones contra el muro despiadado de la tempestad sometida? ¿Cómo los más sanos y fuertes, por edad o por suerte, en los próximos años que se nos avecinan tras la catástrofe monstruosamente deformada? ¿Cómo los ancianos que sobrevivan en centros, y solos, en las que hipotéticamente fueran sus casas, en qué condiciones de privatización absoluta y restricción? Será sometida el conjunto de la sociedad, fundamentalmente la clase trabajadora ajena al sistema de protección de los serviles, preocupante es sobre que límites, normas y conductas, seremos sometidos dado el despiadado trato recibido desde la antesala.

Claro que la economía de mercado que predomina nada tiene que ver con una economía pública propia y mucho menos planificada, y, es que va de economía de mercado la campaña como los precios abusivos sobre la alimentación impuestos ¿gracias a la pandemia? De ‘reajustes’, que es la palabra que le gusta mucho a la clase política profesional, los intereses de la media y gran burguesía para seguir acumulando y dominando mercados, a costa de la clase trabajadora. Lo que vivimos, es puro sometimiento a los poderes fácticos del Estado, y no una urgencia por enfermedad contagiosa, sino un gobierno venido abajo en saludo castrense y veneración bélica sobre el libre mercado. Una supeditación de casta feudo-militar sobre “la autoridad” sea médico, sanitario de cualquier jerarquía o empresa farmacéutica, alcalde, “liberado” de tal partido o sindicato, funcionario, cura o Papa “bendicen a todos por igual”. Y en esto llegó Atahualpa y mandó parar ¿Qué Dios vela por los pobres? Tal vez sí, y tal vez no… pero es seguro que almuerza en la mesa del patrón!!! Siguen engordando los de siempre, monstruorizando ajustes, y demencias ¿dónde está yendo a parar la sanidad universal y “gratuita”, una de las mejores del mundo? ¿a manos de qué patanes sinvergüenzas especuladores de la salud pública convertidos en mercenarios de la tiranía? Los propios sanitarios están cayendo como moscas tras la miel, agüita, y no se levantan ni contra el jefe de Estado ni gobierno. Sin material quirúrgico, dicen, que sin material de protección cuentan -y en boca de tales eminencias creadas de la noche a la mañana- que han tenido que dejar morir por no dar abasto, señalando a la victima en método Nerón “quién ha de vivir o morir por ser la edad determinante en prioridad absoluta”, ajustada a los ‘ajustes’ pintada por pandemia queda la constitución de César. Mientras “la nueva autoridad sobre todos los órdenes públicos” se cuadra para matar el grito contra el monstruo capitalista con slogans “vamos a ganar esta guerra”. ¿Contra quién? Pregunto y respondo con diez pasos más hacia el horizonte cantando como bandera de lucha “El mar, es más que un paisaje, también es un sentimiento, es un corazón que late negándose a seguir muerto; no rinde más obediencia que la que exigen los vientos, no lo sujetan cadenas, ni se detiene ante el fuego”.

¿Mantendrán bajo los mismos estamentos las residencias de ancianxs tanto privadas como públicas donde han muerto más miles de personas de las que afirman? ¡Vergüenza! Franco murió, dicen, y el franquismo en poder absoluto resucita con más fuerza día a día. Esto solo es una pequeña muestra, un ínfimo botón de la cadena que nos espera, porque a los buitres les reconforta y blanquea su cara pandemia. No hay ninguna industria por pequeña que sea que trabajase para la sanidad, todo importado, hasta los mismos plásticos que hacen de bata son importados de China. Y es que lo que importa es producir coches porque a Alemania interesa y enriquece en jerarquía a gabachos del capital francés; porque de lo que se trata es del orden, de los valores, sobre la “patria”: ferris masivos descomponiendo el mar, AVES y culebras de alquitrán pudriendo la tierra, alambradas, cárceles y millones de desplazados sobre el planeta en rumbo perdido, “turismo legal”, venta de armas masiva, prostitución política-social, tráfico de drogas y miles de mercenarios a la OTAN. Tal es el orden establecido. Un paso atrás para impulsar dos pa`lante en la historia no es perder el tiempo, recuerda, la Unión Soviética en 1919 -al final de la I Guerra Mundial- era un inmenso país subdesarrollado, un sistema feudal de esclavitud en que vivía el pueblo durante el reinado de los zares, en 1949, tan sólo 30 años después, su economía dio tal salto solo por detrás de EEUU (país este que llevaba más de cien años de desarrollo industrial). A lo que debemos añadir para un análisis objetivo, que la URSS, había sufrido más que ningún otro país en vidas humanas y en destrucción de fábricas, cosechas, ciudades, transportes etc, durante la invasión nazi en la II Guerra Mundial. Pero no sólo se había convertido en potencia industrial sobretodo en justicia social. Pocos años después del 1949, la Unión Soviética, se había transformado en un país con un alto nivel de vida, poseía un excelente y potente sistema sanitario público y gratuito, una extensa red de comunicaciones, de escuelas y universidades igualmente gratuitas. La cultura era inmensa, grandes teatros, cineastas, pintores, escritores, el mejor ballet del mundo, los mejores coros, los mejores atletas, la variedad de artistas era inmensa ya que se potenciaban todo tipo de escuelas de arte. No había que ser rico para acceder al Bolshói, para ver las mejores óperas y danzas. Estos logros se consiguieron con una economía socialista planificada. Indudablemente si en vez de haber triunfado los bolcheviques en la revolución de octubre hubieran sido los socialdemócratas capitalistas, el sistema económico hubiera sido el de libre mercado, con lo cual el pueblo hubiera seguido en la más extrema pobreza y precariedad, alfabetismo, y los nazis posiblemente, hoy estarían gobernando el mundo.

Otro tanto ocurrió en China, cuando la revolución triunfó en 1949, se encontraron un inmenso país en la más alta miseria, el hambre y la mortalidad infantil eran los principales problemas del país, la esperanza de vida era de unos 50 años. Unas décadas después esos problemas se resolvieron y llegaron al total autoabastecimiento de alimentos con una economía pública, empezó a crecer con una media anual del 10 %, alcanzando ya en 1985 el 13%. Con los años China fue creciendo hasta superar el crecimiento de EEUU. Cierto que ha desarrollado una economía mixta, pero no es menos cierto que a muchos niveles sociales mantiene principios años luz con el capitalismo de miopes, como cinturón de la monarquía intocable, años luz en hacer frente y cómo ha tratado el desarrollo de la pandemia, dotando a la población de todos los medios disponibles del estado y creando otros de urgencia en tiempo récord. En Cuba, antes del triunfo de la revolución, Batista había destrozado el país dejándolo en manos de terratenientes, del ejército apestoso, policía corrupta y de la mafia yanqui corrosiva, mientras él, vivía a cuerpo de rey robando hasta mantener al pueblo en la esclavitud colonial, cobrando comisiones a la mafia extranjera con un sueldo mayor que el del presidente de EEUU. “De vuelta al poder, Batista, abolió la Constitución de 1940, y suspendió las libertades políticas, entre ellas el derecho de huelga. Se alió con los ricos terratenientes de la isla que poseían las más grandes plantaciones de caña de azúcar y presidió una economía estancada que amplió la brecha entre cubanos ricos y pobres. El gobierno, cada vez más corrupto y represivo, comenzó a enriquecerse de manera sistemática explotando los intereses comerciales de Cuba, realizando lucrativos negocios con la mafia estadounidense que controlaba los negocios de drogas, prostitución y casinos de La Habana. En un intento por sofocar el creciente descontento de su pueblo, que se manifestó en numerosas ocasiones a través de huelgas y disturbios de estudiantes, Batista, estrechó la censura sobre los medios de comunicación y recrudeció la represión de los comunistas y otros sectores a través de violencia indiscriminada, torturas y ejecuciones que costaron la vida a unas 20.000 personas. Durante la década de 1950, el régimen de Batista, recibió soporte financiero, logístico y militar de EEUU, bajo los gobiernos de Harry S. Truman y de Dwight Eisenhower. Además de la represión, fíjense como tenía Batista al pueblo cubano: En las zonas rurales más del 60% de los campesinos vivía en barracones con techo de guano y piso de tierra desprovistos de sanitarios o de agua corriente, trabajaban de sol a sol en condiciones de semi-esclavitud, la mortalidad era muy alta, los niños que sufrían de desnutrición y de enfermedades. Cerca del 90% no tenían electricidad. Cerca del 85% de esos barracones tenían una o dos piezas para toda la familia. Sólo el 11% de los campesinos consumía leche, el 4% carne y el 2% huevos, el 50% eran analfabetos` Pero llegó el Comandante y mando parar.

Tras el triunfo de la revolución en 1959, las principales tareas, las más urgentes que se planteó el gobierno revolucionario fue erradicar el hambre, atender a los sectores de la población más vulnerables como a niños y campesinos que vivían en extrema pobreza, erradicar el alfabetismo, expropiar empresas que estaban en manos del gringo, de mafiosos y de terratenientes esclavistas. Nacionalizó la energía, el agua, el transporte y la banca. Con ello Cuba estaba dando pasos a la racionalización de una economía socialista, donde los recursos naturales y sociales, pasaran a manos del pueblo. El pueblo cubano empezó a ser feliz creando brigadas de alfabetización, de trabajo, de cultura. Solo el criminal bloqueo del imperio de la muerte, le ha impedido un desarrollo económico e industrial más amplio, ya que el desarrollo social y de justicia lo ha conseguido con amplitud. Un pueblo organizado y centralizado ha sido capaz de vencer situaciones de emergencias nacionales como en la década de los años 90, “con el periodo especial”, cuando la caída de los países del este con los cuales Cuba mantenía una fluida economía comercial. Fueron capaces de unirse y levantarse a pesar de la escasez de alimentos y energía. En época de ciclones, lo contrario a EEUU, son bandera de lucha donde prima la seguridad del pueblo por encima de todo organizándose para que no haya víctimas. Con la pandemia del coronavirus hemos visto como está afrontando la situación, a diferencia de los países en descomposición capitalista, como la ‘España monárquica de la banca eclesiástica’, donde se está dejando morir a miles de miles de personas, cuando escuchas a través de los medios, se te eriza la piel y te preguntas ¿es aquí donde yo vivo?.

Sólo los países que mantenga una economía pública planificada, y no privada, les hará más fuertes ante las necesidades básicas y eso es de vital importancia para la clase trabajadora en situaciones como la que estamos viviendo o en situaciones de los criminales bloqueos impuestos como es el caso de Cuba, Venezuela, Irán, República Socialista de Corea, etc. El libre mercado mata y el Estado español remata en autoritarismo, debe ser cosa de los ‘ajustes’, que alumbran nuevos frascuelxs al reparto en manto oculto, mientras los muertos sobre pandemia que no por la “patria”, siguen sumando, llevándolos a enterrar casi en clandestinidad, como en los peores momentos de la Edad Media, o del golpe de estado franquista de la dictadura. En Ecuador los muertos por pandemia siguen entre la familia hasta que los dejan sueltos por las calles sin que “la autoridad” de una salida (país, uno y otro, tan católico y patriótico como democrático). Mi conclusión es que, los que dicen que el capitalismo es el sistema menos malo, es que la pandemia les alimenta además del cambio climático, tanto como su destrucción humano-ecológica.

PD. (Todo es camino, diez pasos más hacia el horizonte, les invito, cantemos juntos)
¡A por el mar
A por el mar que ya se adivina
A por el mar
A por el mar, promesa y semilla
De libertad
A por el mar, a por el mar…

*Maité Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)

 

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