El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha declarado que, si Delcy Rodríguez “da pasos en la dirección adecuada”, la UE debe levantar las sanciones a Venezuela. ¿Dar pasos en la dirección adecuada? ¿Hacer “lo correcto”, o habrá consecuencias? ¿Les suena de algo todo esto? Efectivamente: la misma estrategia mafiosa del palo y la zanahoria aplicada por Trump.
El reaccionario amenaza con invadir y el “progresista” con el bloqueo económico. Y así, en perfecta colaboración, pretenden (sin suerte y desde hace 25 años) doblegar al proceso revolucionario bolivariano. De este modo, Pedro Sánchez efectúa el numerito de condenar los métodos fascistas de Trump, pero luego le sigue plenamente el juego al magnate yanqui, cuando se trata de intentar reprimir y aplastar a un verdadero gobierno de izquierdas. No como el suyo. De igual modo que denuncia de boquilla la masacre sionista para arañar votos, pero luego le vende a Israel las mismas armas con las que asesina a los niños.
Sin embargo, tanto Trump como Sánchez se han llevado un chasco, porque, justo después de que la Casa Blanca le exigiera a Venezuela la ruptura con China, Rusia, Irán y Cuba, Delcy Rodríguez ha celebrado una reunión presencial con el embajador de China en Caracas, Lan Hu, compartiendo imágenes del encuentro y transmitiéndole a Lan “nuestro sincero agradecimiento por su condena al secuestro del Pdte. Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como a las agresiones contra Venezuela”. 25 años intentando acabar con esta revolución… y tampoco esta vez lo conseguirán.
