Los senadores generaron un gasto al erario público de 740.000 euros en taxis en la pasada legislatura

Como cobran poco, los pobrecitos deben recibir dinero del contribuyente para poder pagar los taxis que utilizan. Faltaría más, que para algo trabajan con tanta dedicación y esfuerzo para el bien común de todos los habitantes del Estado español. ¿Qué haríamos sin ellos y sin ellas? Nos moriríamos en la miseria, seguro. Pueden reírse si quieren, yo ya lo estoy haciendo.

Efectivamente, el Senado pagó 740.000 euros en taxis a los senadores durante la pasada legislatura, entre junio de 2016 y diciembre de 2018, a través de las tarjetas que la Cámara pone a su disposición para sus traslados en Madrid.

Estas tarjetas tienen un límite de 3.000 euros y sirve para abonar los traslados de sus señorías en la Comunidad de Madrid. Tienen derecho a pedirla todos los senadores salvo los siete miembros de la Mesa, los portavoces de los grupos parlamentarios y dos portavoces adjuntos -uno del PP y otro del PSOE-, que tienen derecho a usar un coche oficial.

Tan solo 14 senadores, todos de Unidos Podemos, renunciaron a este servicio. Fueron José Ramón Arrieta, Celia Cánovas, Pilar Garrido, Miren Gorrotxategi, Oscar Guardingo, Vicenta Jiménez, Pilar Lima, Ferrán Martínez, Angel Mesón, Isabel Mora, Conchi Palencia, Idoia Villanueva y el portavoz del grupo, Ramón Espinar. Se suma Elvira García, que renunció a la tarjeta durante casi toda la legislatura hasta que la solicitó en noviembre de 2018.

Por años, el gasto en 2016 desde que comenzó la legislatura -27 de junio- ascendió a 109.924,3 euros; el año siguiente, ya un ejercicio completo, los senadores gastaron 302.847,99 euros y en 2018, también de enero a diciembre, 325.034,1 euros.

Las cifras totales indican que sus señorías gastan la mitad de lo que podrían. Cada tarjeta permite pagar hasta 3.000 euros al año y son unos 240 los senadores que la solicitaron en la pasada legislatura, el crédito a su disposición fue de 720.000 euros anuales que sin embargo no llegaron a gastar (qué majos, qué ahorradores, ejem, qué patriotas; para que luego digamos que no se esfuerzan por el bien común).

La información del Senado no es personal, no se detalla cuánto gasta cada parlamentario. Sin embargo, la institución tiene obligación de abrir un plazo de alegaciones antes de dar los datos solicitados a través de Transparencia, puesto que es información que puede «afectar a derechos e intereses de terceros», y un senador manifestó su oposición a que se comunicara su nombre. Se trata de un parlamentario que al arranque de la legislatura en 2016 decidió no solicitar la tarjeta-taxi, pero que unos meses después, en febrero de 2017, cambió de criterio y la pidió.

 

Lee y Comparte. Ayuda a que la contrainformación llegue a más personas.Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Reddit
Reddit
Email this to someone
email

Un comentario

  1. Pero cuándo trabajan?…yo si no voy a trabajar un solo día, tengo que justificar qué estoy haciendo para no ir ese día y la únicas opciones que tengo es: enfermedad, por lo que tengo que ir al médico a pedir un justificante; o me pido un día de vacaciones, o me pido un día sin sueldo. Veo que todos estos seudopolitiquillos viven fenomenal: ¿dónde fichan?, porque los currantes ya lo fichamos todo. Creo que están pensando en poner un reloj en la puerta de los aseos para que fichemos también cuando nos entren los apretones y luego habrá que pasar por el médico de empresa para que justifique que voy estreñida y de ahí esos minutos de más en el water. Señores, cuándo trabajan todos los seudopolitiquillos de nuestro país para cobrar esos sustanciosos sueldos. Ser político a ellos sí que les resulta rentable para nosotros es un verdadero atraco para nuestra pequeña economía.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*