La marina estadounidenses tiene orden de interceptar y atacar las embarcaciones iraníes dedicadas a colocar minas, dijo el miércoles el presidente Donald Trump, más de una semana después del inicio de la guerra en Medio Oriente. El bufón dijo incluso que habían interceptado hasta 28 pero no aportó -como suele ocurrir en su caso- prueba alguna.
Para el poder occidental capitalista la existencia de minas que paralicen el paso de los petroleros por Ormuz se antoja letal, y las minas marinas pueden reventar petroleros para martirio del precio del barril y de las Bolsas, y del conjunto de la economía posteriormente.
El coste reducido de las tales minas marinas contrasta con el daño ocasionado, y se estimas que Irán puede tener más de 5.000 (muchas de ellas ya situadas en Ormuz), en lo que los especialista califican como «armas de los pobres» pero con una eficacia fundamental «Las minas de contacto pueden desplazarse en la superficie con la corriente o estar ancladas al fondo del mar. Explotan cuando entran en contacto con el casco de un barco», la propia IA lo confirma. Por si fuera poco, la resistencia iraníes disponen de las llamadas «minas de influencia» adaptadas a las aguas poco profundas del Golfo, que se colocan en el lecho marino y explotan cuando detectan un gran buque pasando por encima. También podrían usar lanchas rápidas para colocar minas tipo «lapa» en los cascos de los barcos, programadas para explotar en un momento determinado y utilizando pequeñas embarcaciones rápidas equipadas para la colocación de minas», señaló la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos (DIA) en un informe de 2019.
