La policía en Gara

Para muchos es inentendible por qué nos dirigimos a la «izquierda», en vez de dirigirnos al enemigo mayor o al principal. No puede entenderlo; de hecho, supuestamente esta actitud toma por adversario a aquel que es tan débil como si mismo, que solo favorece a la burguesía o al partido que está en el poder.

Quien piensa eso dice tales como «la derecha une sus fuerzas, en cambio, la izquierda las divide» y le tachará de tonterías los motivos de división o conflicto. Sin embargo, hemos de reparar a esta diferencia: si alguien le gusta algún partido de derecha, es por la confianza conservadora que le tiene; en cambio, entre los que están de acuerdo con los partidos de izquierda, lo más importante suele ser la esperanza de la emancipación (hoy en día esto último no está tan claro). Pues, es posible que el programa político que ha embaucado a ese deseo de libertad sea irrealizable y, por ende, falsa la esperanza que los responsables del programa han generado.

En consecuencia, esos responsables son responsables del programa, de las promesas y también del dolor general que la derrota pueda generar. He ahí el porqué de las críticas a la «izquierda», y un compromiso ético lo hace ineludible: la situación de subordinación que un programa irrealizable puede acarrear es tan peligroso que, a menudo, el que tiene una voluntad revolucionaria sincera tiene que priorizar la lucha contra esos fraudes.

Alguno también pensará que el objetivo es engrosar las filas dejando en evidencia las contradicciones del adversario y manchando su buen nombre; en cambio, en este contexto, al comunista le es suficiente con cambiar un poco al que ha criticado.

Por lo demás, las pruebas pueden legitimar el discurso y limitar la variedad de versiones con los términos verdad/mentira. En cuanto a eso: el periódico Gara del pasado miércoles, día 6 de mayo, traía publicidad del Gobierno Vasco. Una página entera, ocupada por las fuerzas de seguridad, dos ertzainas y dos municipales de Bilbao, al lado de una trabajadora sanitaria.

La institución-policial es en sí represiva y hecha a la medida de la burguesía, por ello, un modelo de policía u otro no puede cambiar su carácter estructural. De todos modos, lo más sorprendente es lo siguiente: en la situación de excepción en la que vivimos la violencia policial ha aumentado muchísimo, muchos trabajadores hemos sufrido su cruda violencia, como días atrás ha ocurrido en Gasteiz, la policía ha vaciado varias casas y edificios sin amparo legal. Y así, cuando una de las facetas más severas de los policías es más notable Gara ha publicado su humanidad, o una imagen de ellas.

Y si no quería reconocerlo, ¿a causa de qué esa publicidad? Aun sabiendo que la publicidad seria problemática, ¿no había modo de evitarlo? ¿O, es que lo hicieron con total conformidad?

 

(Gedar.eus)

 

La publicidad aparecida en Gara a la que se refiere la editorial de Gedar:

 

 

 

  • ¿Se empieza publicitando a la policía de la burguesía y, como en Irlanda del Norte, se continúa después haciendo campaña para que la juventud se aliste a la misma?:

 

IRLANDA DEL NORTE. El Sinn Féin apoya campaña de reclutamiento del PSNI; el IRSP alerta a los jóvenes sobre la misma

 

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