Ha sucedido en Azna, provincia de Lorestán. Según fuentes iraníes, como la Agencia de Noticias Fars, un grupo de manifestantes ha atacado una sede policial en la mencionada ciudad. Al parecer, el ataque se ha llevado a cabo aprovechando una reunión de protesta.
Los informes indican que los atacantes han lanzado piedras a la policía, han destrozado e incendiado varios vehículos policiales y han intentado confiscar armas del arsenal de la estación.
Las fuerzas de seguridad iraníes han respondido al asalto y la policía ha anunciadoha más tarde que había confiscado varias armas de fuego a los alborotadores, añadiendo que el intento de invadir la estación finalmente fracasado.
