El intercambio de misiles entre Irán e Israel (siempre acompañado por EE.UU) de hace unos meses, y pese a que desde Teherán consiguieron demostrar que la cacareada cúpula de protección sí era vulnerable, Falsimedia vendió que Irán quedaba dañada de un modo irreversible. Mintieron, como siempre los voceros del imperialismo mintieron, y en estos últimos once días Irán está demostrando una capacidad militar y un pueblo resistente que puede poner patas arriba el comercio mundial, la energía, la inflación de los países capitalistas y acabar de paso con las bases militares de EE.UU en los países títeres del Golfo.
Lo que fue la primera aldanada para derribar al gobierno: las manifestaciones violentas en las ciudades más importantes del país, con presencia del Mossad y la CIA, no sirvió para ello. Cientos de miles de personas salieron a las calles a apoyar al gobierno y denunciar la trama, el operativo que Occidente repite una y otra vez, esta vez no les funcionó. Vino luego el asesinato del líder Supremo Ali Jamenei y las declaraciones de TrumpNetanyahu de que esto iba a originar que el pueblo iraní saliera a las calles (se imaginaron que con las banderas de EE,UU y la U.E), pero tampoco. Nada de eso ocurrió, Por el contrario, otra vez miles de personas repudiaron el asesinato y acaban hace unas horas de salir a las calles nuevamente a recibir al nuevo líder.
En el propio desarrollo de la guerra tampoco están las cosas como las pensaron desde el Pentágono, Irán es mucho Irán, y la Operación Furia Épica está a punto de ser su pesadilla.
