EDITORIAL. Independientemente de lo que suceda el 1-O, la República de Catalunya está mucho más cerca

Ya solo faltan cinco días para que se presente el esperado 1 de octubre, fecha anunciada para la celebración del referéndum de Catalunya. No cabe duda, todas las miradas están puestas en ese día y en esa hermana nación.

Desde el Gobierno de España se insiste en que no habrá referéndum, aunque a su presidente, Mariano Rajoy, se le ha escapado una nueva y menos categórica expresión: “No puede haber referéndum, será otra cosa”. Por su parte, el Govern insiste en que el próximo domingo el pueblo de Catalunya decidirá si quiere ser independiente o seguir perteneciendo al Reino de España.

Pero a los deseos de ambas partes se le debe sumar las posibilidades reales de que cada una pueda llevar a cabo su propósito.

Por más que el Gobierno español haya tratado de torpedearla, el Govern tiene la infraestructura del referéndum asegurada —urnas, papeletas, censo, locales etc—. Lo que ya no está tan claro es que Rajoy y su equipo represor puedan materializar su reaccionario deseo. ¿Cómo piensan hacerlo? ¿Tienen acaso el personal suficiente para pararlo por la fuerza? Quizá parcialmente sí, pero la paralización total es imposible.

Hagamos un repaso del personal con el que cuenta el Gobierno español para intentar realizar su tamaño despropósito.

Con los Mossos, de momento al menos, no cuentan los españoles. Datos oficiales revelan que, hasta hace unos días, entre la Policía y la Guardia Civil sumaban 4.700 efectivos —2.800 y 1.900 respectivamente—. Y los refuerzos enviados recientemente llegan a los 4.000. Entre todos, pues, alcanzan la cifra de 8.700 efectivos.

Veamos los datos de la otra parte. El número de los colegios electorales todavía es incierto. Pero se debe saber que en comicios anteriores se abrieron 2.702, de modo que la cifra actual no será muy lejana, ya que, aunque en algunos casos los colegios electorales no serán los habituales, habrá otros locales que suplan a éstos.

En definitiva, los datos expuestos nos indican que existen 8.700 miembros de la seguridad del Estado para los aproximadamente 2.700 colegios, lo que supone 3,2 efectivos para cada colegio electoral. Una cantidad realmente escasa para lo que se proponen. Y es que los números de la otra parte son tan superiores que resulta casi imposible que puedan ser doblegados.

Frente a los 3 policías estarán 20 responsables de mesas —presidentes y vocales, 55.000 en total—, muchos de ellos voluntarios y, por tanto, implicados en el referéndum. A estos se les deben sumar los 2.042 potenciales votantes en cada colegio electoral.

Ni con la suma de los Mossos llegarían a una cifra aceptable para poder impedir el referéndum.

Al Gobierno español solo le queda el Ejército. Pero, ¿se atreverán a utilizarlo con el deterioro de imagen y el desprestigio que este hecho supondría ante la comunidad internacional? Es muy poco probable que se atrevan aunque, en realidad, con los gobernantes españoles se puede esperar cualquier cosa.

Hace mal el Gobierno español en subestimar al enorme y pacífico “ejercito” de personas que desean votar.

Así están las cosas. No falta mucho tiempo para que conozcamos el desenlace de la histórica jornada. De lo que no cabe ninguna duda es de que, independientemente de lo que suceda el 1-O, la República de Catalunya está mucho más cerca.

 

(La fotografía de P.A.T. es un brindis por la citada República de Catalunya)

 

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2 comentarios

  1. Se haga consulta o no el gobierno pepero ya ha demostrado su talante autoritario, antidialogante y recordando tiempos gloriosos suyos en su pasado franquista, ahora lo peor es un P$OE adormecido y sin nada que ofrecer a Cataluña, lo van a pagar muy caro en próximas elecciones.

  2. La Independencia de Cataluña, pese a quien pese, se está desarrollando con una actitud cívica envidiable. Con NoViolencia y desobediencia civil van a derrotar a una Nazión española que no tiene nada que decir ni nada que proponer salvo una conciencia ruín de miedo a las libertades.

    El ejemplo de Cataluña sólo es comparable con las Jornadas por la Independencia de la India en tiempos de Mojandas Gandhi.

    Están poniendo de relieve el ridículo de un Gobierno español que no sabe hacer política democrática. A Cataluña sólo se la puede ganar con un proyecto republicano ilusionante.

    En España la decadencia es palpable. Los diputados de Soria, Teruel, Segovia, Ávila, Huesca, Palencia, Cuenca, Albacete, etcétera le salen muy baratos al PP. Ahí es donde esa fuerza política obtiene su granero de votos: ¡en un desierto demográfico! Que, por cierto, vive a costillas de las regiones más productivas y dinámicas.

    Cataluña podría ser el faro de una República Federal Ibérica porque sus gentes derrochan ímpetu, voluntad de transformación, ganas de hacer cosas por un futuro más fraternal, igualitario y libertario.

    Es normal que se quieran independizar de un país atrasado que hace apología del maltrato animal, así como de las glorias militares de un Ejército invasor e imperialista.

    Los que no somos catalanes apoyamos un referéndum con garantías, pero el tradicionalismo hispano por boca de un gobierno corruPPto no lo permite; pero sentimos envidia sana de la movilización masiva pacífica, ejemplar, noviolenta que está llevando a cabo el pueblo de Cataluña. Os apoyamos y os seguiremos apoyando como herman@s de un proyecto republicano EN COMÚN.

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