Conocido como el «comandante en jefe general» de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino saltó a la primera plana al encabezar las redadas migratorias de Los Ángeles (California) en junio del año pasado.
También dirigió la no menos polémica Operación Midway Blitz en Chicago (Illinois) en septiembre, así como otras operaciones controversiales en Charlotte (Carolina del Norte) y Nueva Orleans (Luisiana).
Desde inicios del año se le ha visto recorrer el área metropolitana que conforman Minneapolis y la contigua St. Paul (Minesota)
Durante una conferencia de prensa el día del asesinato de Alex Pretti a manos de un agente del ICE en Minneapolis el 24 de enero, Bovino declaró sin pruebas que el incidente «parece una situación en la que un individuo quería causar el máximo daño y masacrar a las fuerzas del orden».
El pasado 20 de enero, Liam Conejo Ramos, niño de cinco años, regresaba a su casa en Columbia Heights, un suburbio de Mineápolis. No llegó a entrar. Agentes de ICE lo detuvieron cuando su padre intentó huir durante un operativo de arresto por parte de la Gestapo de Trump (ICE).
