Entrevista a Pablo Hasél: “Sólo tienen libertad de expresión los fascistas o sus colaboradores”

Pablo Rivadulla (Lleida, 1988), más conocido como Pablo Hasél, es un rapero catalán. Declaró la semana pasada ante la Audiencia Nacional, acusado de enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Corona y a las instituciones del Estado por una canción crítica con el Rey y varios tuits. Por estos hechos, sumados a una condena anterior por enaltecimiento del terrorismo, se enfrenta a siete años de prisión. Se define como comunista y defiende todos los medios de lucha como legítimos «si es ante la opresión armada». Asegura que, a pesar de las condenas, no dejará de «decir las cosas por su nombre».

Te acusan de enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Corona y a las instituciones del Estado. ¿Ves motivos para estos cargos?

No. Para acusarte de injurias, tienes que haber inventado algo. Lo que yo digo son hechos objetivos que están ampliamente probados, que han salido en numerosos medios, hay pruebas, vídeos y fotografías. Acerca del enaltecimiento del terrorismo, se me imputa por decir que los presos políticos son ejemplos de resistencia. Este también es un hecho objetivo, porque las condiciones en las que se enfrentan en la cárcel son muy duras y el hecho de aguantarse los convierte en ejemplos de resistencia, independientemente de si se está a favor o no de sus acciones. Por denunciar esto y decir que las cárceles son centros de exterminio, también me piden prisión. En resumen, por explicar hechos objetivos.

El primer incidente que tuviste con la Justicia fue por una canción que amenazaba a Ángel Ros, a quien vas tener que pagar una multa.

Sí, pero no eran amenazas. Desear no es amenazar.

¿Habías pensado que, más adelante, tus canciones podrían llevarte a prisión?

Sí, pero no pienso renunciar a luchar por unas ideas que creo justas ni a denunciar una serie de hechos objetivos. Si el precio a pagar es ir a la cárcel, pues desgraciadamente lo voy a pagar. Y si lo que buscan con esto es silenciarme, conseguirán un efecto contrario porque muchas más personas conocerán lo que denuncio en mis canciones.

En el mundo político, parece que te ha defendido más Gabriel Rufián que Pablo Iglesias, que se refirió a ti como «caricatura infantil».

Claro, porque hay políticos independentistas que han sido encarcelados por el mismo régimen que me quiere encarcelar a mí por delitos de opinión. Ellos se han enfrentado a la legalidad del régimen, al igual que yo, y han sido represaliados por el Estado para luchar por la república catalana, por la que yo también lucho. En cambio, Pablo Iglesias es un pilar del régimen y también ha criminalizado a otros represaliados. Al igual que Alberto Garzón, que dijo que «Puigdemont y los suyos no pueden salirse de rositas».

Por un lado, están unos políticos independentistas que han sido represaliados como nosotros. Por la otra, están Iglesias y Garzón que, cuando van a la Zarzuela, el Rey les recibe con todo tipo de simpatías.

En el juicio, decías que si desearas «bombas a los catalanes» no estarías allí. ¿En España hay una doble vara para medir los límites de la libertad de expresión según quien sea objeto y autor?

Sí, porque la farsa de la transición perpetuó en el poder y en la impunidad a los franquistas de toda la vida. Todavía estamos oprimidos por los mismos, por lo tanto, es lógico que sólo persigan antifascistas y no los suyos. No nos podemos sorprender de que esto sea así. El propio Gobierno hace homenajes a la División Azul que luchó con los nazis o dedica numerosas calles a fascistas. Sólo tienen libertad de expresión los fascistas o sus colaboradores.

¿Que seas catalán ha influido?

No, porque me he sumado recientemente a la lucha por la república. Cuando en 2011 fui detenido y registraron mi casa, yo aún no luchaba por ello. No era una prioridad mía en ese momento. No creo que haya influido en mi caso, pero en otros está claro que sí.

Ahora, ¿es una prioridad?

Sí, he participado en numerosas luchas por la república, defendí el referéndum, ahora apoyo y participo en el Comité de Defensa de la República (CDR). Creo que la república catalana sería una buena oportunidad para conquistar numerosos derechos y libertades que el Estado español nos niega.

Has defendido en muchas ocasiones a personas encarceladas por motivos políticos. ¿Como ves el caso del encarcelamiento de los Jordis y de parte del gobierno catalán? ¿Entrarían dentro tus ejemplos de resistencia?

No son mis principales ejemplos, porque discrepo en muchas cosas. Creo que si ahora las calles están tan calmadas, es porque ellos vendieron desde el principio que la república sería más fácil de conseguir y no han organizado la combatividad. Òmnium y la ANC no son entidades muy combativas. Sin embargo, en cierto modo, sí son ejemplos de resistencia porque están soportando unas condiciones muy duras y no han renunciado a sus ideas a pesar de saber que podían acabar en la cárcel. Pagando un precio muy caro, han continuado luchando por la república catalana.

En plena polémica sobre si es posible y como la independencia de Cataluña, te han acusado de enaltecer grupos como Tierra Libre. ¿Crees en los medios que utilizaba la organización?

Sí, creo que son legítimos. Sin embargo, cuando digo que la ANC y Òmnium no son suficientemente combativas, no les estoy diciendo ni mucho menos que tomen las armas. La resistencia pacífica puede ser activa o pasiva y se puede desarrollar muy dentro de la misma. En la huelga del 8 de noviembre, la más combativa, hubo cortes de carreteras, se ocuparon estaciones, etc. Esto es resistencia pacífica, pero es más combativa que salir a golpear una cacerola.

Volviendo a la pregunta, creo que todos los medios de lucha son legítimos ante la opresión armada. Como el Estado no renuncia a oprimir con la fuerza de la policía y del ejército, yo nunca condenaré la autodefensa. Otra cosa es que convenga utilizarla o no dependiendo del momento.

¿Ahora convendría?

Es una pregunta demasiado comprometida y por cuestiones de seguridad voy a autocensurarse. En todo caso, sería legítima. Pero, como digo, sin salir de la resistencia pacífica uno puede defenderse mejor de lo que se está haciendo actualmente.

Muchos de los tuits por los que te han imputado eran críticas a la violencia policial contra la población. El 1 de octubre tuvimos un buen ejemplo en Cataluña. ¿Qué opinión te merecen aquellos hechos?

El 1-O acabó con más de mil heridos, un hombre de cerca de mi barrio de Lleida fue casi asesinado y otro acabo con un ojo mutilado. Ante toda esta violencia, nunca condenaré y siempre defenderé que haya una autodefensa y una respuesta. Una cosa es ser pacífico y la otra ser burro. Yo quiero vivir en paz, pero eso no quiere decir dejarse dar palizas y que te puedan matar a golpes de porra o mutilar un ojo.

La Audiencia emitió en 2015 cinco veces más de sentencias sobre enaltecimiento del terrorismo que el año 2011. ¿Se están dando pasos atrás en cuanto la libertad de expresión en España?

No, ha sido así desde 1939 cuando ganó el golpe de estado franquista. Ahora es más masivo, porque hay más gente que hace frente. El 15-M marcó un antes y un después. Cada vez hay más pueblo que está tomando conciencia de que esto no es una democracia y se moviliza por los derechos que nos saquean con la violencia. Ellos tienen miedo e intentan pararlo con el terror de la represión. Pero presos políticos hay desde que ganaron la guerra los fascistas.

 ¿Y, en Catalunya, en concreto?

En Catalunya, si la represión ha sido la que ha sido, es porque el pueblo se movilizó para defender el referéndum. El movimiento ha sido más pacífico imposible, incluso nos hemos dejado agredir. Desgraciadamente, se ha demostrado que, por mucho que hagas las cosas de manera totalmente pacífica, recibes la brutalidad.

¿Quién es el responsable pues de esta represión, si viene de tan lejos?

Muchas veces se comete el error de señalar al PP como único culpable, pero con el gobierno del PSOE incluso se vivió con más brutalidad por los GAL y la represión contra movimientos democráticos. La raíz del problema es el régimen, sostenido por muchos partidos, ‘medios de manipulación’, jueces, fiscales y cuerpos represivos. El régimen no sólo es el PP, como se ha visto con el caso de Catalunya. PSOE y Cs también se han sumado para apoyar la brutalidad y la represión. Podemos no está del todo dentro del bloque, pero está más con ellos que con los independentistas.

¿Cómo se para esto?

Sólo se podrá solucionar con una revolución. Ojalá me equivoque, pero no creo que los catalanes tengamos la fuerza necesaria para conquistar la república, al igual que no la tuvieron los vascos —ese era un movimiento menos masivo pero más combativo—. La solución pasará por una revuelta de todos los pueblos del Estado. Hay que saltar la legalidad del régimen porque será la única solución. Mientras tengamos este régimen, la represión irá en aumento.

A corto plazo, habrá que dar respuestas más contundentes. Cuando encarcelaron a los Jordis, pusieron a prueba al pueblo y fue un punto de inflexión. Si hubiéramos dado una respuesta más contundente, lo habrían pensado dos veces a la hora de ejercer la represión contra los miembros del Govern, contra un concejal con una nariz de payaso o contra un mecánico. Cuando se salió con velas y dando golpes a cacerolas, yo me imagino a los ministros o el CNI ‘partiéndose la caja’.

En las canciones, hablas de matar dirigentes del PP y del PSOE o poner una bomba en TVE. Enmarcan tus afirmaciones dentro de la libertad de expresión. ¿Crees que este marco tiene límites o cabe absolutamente todo?

Sigo defendiendo estas frases. Pero no voy a ser hipócrita, no defiendo la libertad de expresión en abstracto. No defiendo la libertad de expresión de un pederasta o de un nazi para decir que se debe matar homosexuales. Justamente, lucho contra ello. No se puede poner en el mismo plano la libertad de expresión de un fascista que de un antifascista. Yo defiendo la libertad de expresión para luchar por derechos democráticos. Si los políticos que digo que no me dan pena si les ejecutaran nos niegan los derechos, yo defiendo la libertad de expresión para desearles cualquier cosa. Para mí no merecen respeto sus vidas porque ellos condenan a la ruina o asesinan a miles de víctimas inocentes.

En este tipo de condenas se recomienda ser proporcional y evitar sanciones demasiado duras para no provocar un efecto de autocensura en la sociedad. ¿Esta autocensura empieza a calar en España?

Sí, lo hacen por eso. El otro día, cuando Fernández Díaz tuvo un infarto, había muchas personas que no se alegraron en las redes por temor a ser imputadas. Nos quieren controlar incluso las emociones. Me han imputado por frases como «no me da pena tu tiro en la nuca pepero, me da pena el niño desahuciado». ¿Por qué nos deben obligar a sentir pena?

Discrepo al hablar de condenas proporcionadas porque se está presuponiendo que debe haber una condena. Creo que lo único justo es la absolución. O llegaremos hasta el punto de tener miedo de ponernos una nariz de payaso. Todo está siendo imputable por delito de odio. Quieren que renunciemos a más y más, hasta que no digamos nada que los pueda poner en cuestión. Yo tengo claro que no pienso renunciar a decir ciertas cosas.

Has dicho en alguna ocasión que tú también te considerarías un preso político. ¿Es así?

No es que yo me considere, es un hecho objetivo. Estaré encarcelado por unas ideas políticas y me darán un trato igual que a todos los presos políticos, diferente de los comunes. Por ejemplo, no podre estar con otros presos políticos, estaré dispersado o sometido a un régimen de más vigilancia. Con el trato que ellos mismos dan, demuestran que no son presos comunes.

¿Qué esperas de la sentencia de la Audiencia Nacional sobre tu caso?

La sentencia saldrá dentro de un mes aproximadamente. Creo que la absolución es casi imposible porque la Audiencia Nacional tiene una función claramente represiva. La condena no depende de si haces una buena defensa o no. Creo que seré condenado como una venganza del Estado español, porque cuando me condenaron hace dos años, no me eché atrás. Después, me abrieron tres causas y una que pueden llegar a suponer hasta cinco años de prisión. Intento mentalizarme que en pocas semanas o pocos meses, por duro que sea, estaré en la cárcel.

¿Piensas seguir haciendo canciones?

Desde la prisión, escribiré artículos, escribiré poesía y, mientras no esté, sigo haciendo canciones. Quizás habrá un día que me tendré que exiliar o quién sabe qué, pero no pienso renunciar a las canciones y los tuits.

 

(Maria Macià)

 

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Un comentario

  1. Miles de sacerdotes pederastas encubiertos por la jerarquía católica, pero lo que ofende es un fotomontaje ¡la moral católica es más que asquerosa! http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2018/02/condena-judicial-por-ofender-batman.html

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