ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ. Estados Unidos fabricó “arquitectos de torturas”

Estados Unidos fabricó «arquitectos en torturas» para aplicar en la cárcel de la ilegal base en Guantánamo, contra detenidos acusados de tener vínculos –no probados en ningún caso– con los actos terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Hacia el lugar se llevaron cientos de detenidos de varios países, ya fuera por una sencilla sospecha o por tener facciones árabes. Allí la gran mayoría de ellos nunca tuvo abogados defensores, ni conocieron de qué se les acusaba.

Pero lo real es que la CIA ha experimentado con ellos diversos métodos de las más terribles torturas. Algunos no resistieron y murieron. Otros se suicidaron. Y algunos aún permanecen en el lugar.

Ahora, en enero de 2020, se destapa una verdad que involucra a sicólogos estadounidenses, creadores para la cia de las llamadas «técnicas de interrogatorio avanzadas».

Esta vez se trata de los sicólogos James E. Mitchell y John Bruce Jessen, inventores de tan «novedosas como crueles» formas como el ahogamiento simulado, la privación del sueño, el confinamiento en pequeñas cajas del tamaño de un ataúd o las palizas, según reporta RT.

Estos profesionales involucrados en el nada ético trabajo de actos de tortura, testifican ahora durante una audiencia.

Sus declaraciones podrán influir en el destino de los reos, si se demuestra (lo que está más que demostrado), que la CIA y el FBI fueron cómplices en torturar a los detenidos y las «técnicas de interrogatorio avanzadas» se implementaban a nivel gubernamental en violación de sus derechos humanos.

Incluso, cinco acusados pueden ser condenados a pena de muerte. La situación legal de los reos y las torturas usadas contra ellos ha llevado a que instituciones como Amnistía Internacional aseguren que «los procedimientos de las comisiones militares que dictarán su veredicto final, no cumplen las normas internacionales en materia de juicio justo».

Pero hay más en el entramado judicial norteamericano y su nada creíble «respeto a los derechos humanos».

Según un informe secreto de la cia sobre el papel de los médicos en su programa de torturas entre 2002 y 2007, publicado en 2018 por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (aclu, por su sigla en inglés), los

experimentos con torturas a los detenidos fueron legitimados gracias a los galenos contratados por la cia.

Así, el equipo legal de la Agencia había convencido al Departamento de Justicia de legalizar el ahogamiento simulado, pese a que este «constituye un riesgo de muerte inminente», se recoge en el reporte de RT.

De todas formas, los sicólogos James E. Mitchell y John Bruce Jessen saben que técnicamente estas prácticas de tortura creadas por ellos «no se consideraban ilegales durante su implementación, bajo la Administración de George W. Bush», por lo cual ambos sicólogos insisten en que «no hicieron nada mal y solo hicieron lo que les pidieron y lo que se consideraba absolutamente legítimo».

Incluso, James Mitchell, ante una comisión militar en la ilegal base en Guantánamo, declaró este martes: «Déjenme decirles, solo para que sepan: si fuera hoy, volvería a hacerlo».

 

(Diario Granma)

 

Lee y Comparte. Ayuda a que la contrainformación llegue a más personas.Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Reddit
Reddit
Email this to someone
email