El Teatro Real se hunde e intenta salvarse llevándose por delante el Teatro de la Zarzuela

Desde 2010, el Teatro Real ha visto mermar el presupuesto que las Administraciones Públicas (el Ministerio de Cultura y la Comunidad de Madrid, principalmente) destinaban para su sostenimiento y programación. Para suplir este apoyo, Gregorio Marañón (Presidente del Patronato del coliseo) ha conseguido que la Fundación Teatro Real capte importantes patrocinios privados.

En 2015, el Teatro Real consiguió que el Gobierno reconociera la celebración de su discutible Bicentenario como un “acontencimiento de excepcional interés público”, con el fin de que estos grandes patrocinadores pudieran desgravarse hasta el 90% de sus aportaciones.

Gracias a esta artimaña y a una desorbitada subida en los precios de las entradas, el presupuesto del Teatro Real se ha mantenido los últimos años en 54 millones de euros. Sin embargo, la ventaja fiscal se acaba el próximo 30 de junio y el Ministerio de Hacienda ya ha declarado que no permitirá la ampliación de las desgravaciones por patrocinios. En consecuencia, los patrocinadores del Teatro Real ya han anunciado que sus aportaciones disminuirán o desaparecerán.

Para esquivar este desastroso problema de financiación, Gregorio Marañón tramó un plan que ha conseguido seducir a Íñigo Méndez de Vigo -Ministro de Cultura- y al Secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo. Se trata de la absorción del Teatro de la Zarzuela por parte del Teatro Real, para crear el «Teatro Nacional de Ópera y Zarzuela». Esta absorción se realizará por medio de un Real Decreto, forma de tramitación legislativa que permitiría la absorción en el menor plazo de tiempo posible.

Gregorio Marañón e Ignacio García Belenguer (Director General del Teatro Real) aseguran que es una oportunidad única para un proyecto de gran ambición del que saldrá beneficiado el género lírico español, dado que los actuales gestores del Teatro Real serán los que se harían cargo del Teatro de la Zarzuela. Aseguran que el nuevo teatro resultante de la absorción, podrá alcanzar casi los 100 millones de euros de presupuesto, gracias a 35 millones de euros que aportaría el Ministerio de Cultura, transfiriendo los bienes y presupuesto que hoy se dedican al Teatro de la Zarzuela.

Pero las cuentas no salen: el Teatro de la Zarzuela cuenta sólo con 18,5 millones de euros. La cifra de 35 millones es absolutamente falsa. Por otra parte, el 30 de junio de 2018 el Teatro Real perderá hasta 12 millones de euros en patrocinios por la finalización del Bicentenario.

En conclusión, la operación de absorción en realidad es un rescate con dinero público a la desesperada en favor del Teatro Real. Es un parche más (como lo ha sido el propio Bicentenario) para un modelo de gestión agotado e insostenible. Un rescate para el Teatro Real a costa del Teatro de la Zarzuela, cuyo modelo de gestión pública garantiza unos precios asequibles para todos los bolsillos.

Si se lleva a cabo la absorción, el nuevo Teatro Nacional de Ópera y Zarzuela tendría que gestionar dos teatros y dos temporadas con prácticamente el mismo presupuesto con que un año antes se mantenía únicamente el Teatro Real. Evidentemente, el género lírico español se verá afectado negativamente por este plan.

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Un comentario

  1. Maria isabel villacé montes

    Es vergonzoso que se apoye la compra de armamento y submarinos para el ministerio de defensa ( para defendernos de quién?) y no se apoye la cultura

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