PACO AZANZA TELLETXIKI. El nudo “atado y bien atado” dejado por Franco sólo se podrá deshacer con la Tercera República si ésta es socialista

Introducción

Han pasado muchos años, 88 concretamente, desde que se proclamó la Segunda República. De ese tiempo a esta parte sucedieron muchas cosas, como el sangriento golpe de Estado liderado por Francisco Franco, que llenó las cunetas de cadáveres (miles de ellos aún enterrados) y las cárceles de muchísimas personas que se oponían a la brutal dictadura.

A día de hoy, éste engendro que llamamos España es monárquico por decisión de los herederos del franquismo (entiéndase PP) y el beneplácito de los sucesores de Pablo Iglesias Posse (PSOE), que lo traicionaron para abrazar sin vergüenza y sin complejos a la monarquía y al capitalismo más rancio, a pesar de lo que dicen sus siglas.

Nadie debería obviarlo, la “democracia española” está apoyada sobre los pilares infectos que fueron construidos tras el mencionado golpe de Estado. El régimen del 78 no es otra cosa que la obra de Franco tan acerrimamente defendida por los “demócratas” españoles, la soga en el cuello de los pueblos cuyo nudo atado y bien atado por las manos del dictador estrangula a la inmensa mayoría de sus habitantes.

A las formaciones de izquierda sin entrecomilla les toca deshacerlo, pero antes deberán dejar de mirarse al ombligo, asumir que dispersos y sin previa unidad nunca será posible alcanzar la Tercera de República que, dicho sea de paso, deberá de ser necesariamente socialista, si queremos que ésta sea efectiva para que la clase obrera sea dueña de su propio destino.

Uno

Con la sucesión de varios presidentes que nunca llegaron a controlar la situación, la Primera República fue efímera, ya que nació en febrero de 1873 y finalizó en enero del año siguiente con el golpe de Estado del general Pavía, que propició la restauración de la monarquía borbónica personificada en Alfonso XII, gracias al pronunciamiento previo —Sagunto, 1874— del general Martínez Campos.

Pasó el tiempo. 1898 fue un período de abatimiento para España. Ese año llegó a perder sus dos últimas colonias en América: Cuba y Puerto Rico —también perdió las islas de Filipinas y de Guam—. Los gobernantes españoles prefirieron humillarse ante los Estados Unidos que hacerlo frente a los insurrectos e independentistas cubanos, perdiendo la oportunidad de acabar su injusto dominio en Cuba con un mínimo de decoro.

Con la llegada del siglo XX, las ideas republicanas volvieron a surgir con fuerza, al tiempo que la Monarquía de Alfonso XIII hacía la guerra en África y, posteriormente, en 1923, se apoyaba en la dictadura del general Miguel Primo de Rivera (1923-1930). Desprestigiado éste último, la única opción válida que quedaba para un cambio verdaderamente efectivo era la República.

Las elecciones municipales se celebraron el 12 de abril de 1931. Como la política del Estado se definía en los municipios, el resultado de las elecciones quedó transformado en plebiscito a favor de la República. Eibar y Barcelona fueron las primeras ciudades en celebrar el triunfo; y en la tarde del 14, ante el Ministerio de la Gobernación, en Madrid, quedó proclamada la Segunda República Española. Alfonso XIII se vio obligado a salir de España, y se instauró el Gobierno Provisional destinado a dirigir los primeros y esperanzadores pasos republicanos.

La proclamación de la Segunda República —conviene recalcar que tras amplia victoria en las urnas— cambió el ánimo de la población española, especialmente el de los sectores más populares. Aquella, que trató de estructurar al país en un sentido progresista, propugnando una renovación social, económica y cultural de la sociedad, fue hostigada desde sus inicios por las clases conservadoras, apoyadas por buena parte del clero y los oficiales monárquicos y conservadores del ejército que, bajo las órdenes del general Francisco Franco Bahamonde, se sublevaron el 17 y 18 de julio de 1936. Así se inició la Guerra Civil española (1936-1939), finalizando ésta el primero de abril de 1939, con el triunfo franquista que reinstauró a la monarquía, tan consentida y protegida en los tiempos actuales por los “paladines de la democracia” del mencionado país; individuos que, por cierto, obvian de interesada manera a Rousseau cuando dijo que “un rey no sólo no proporciona a sus súbditos la subsistencia, sino que [por el contrario] vive a costa de ellos”. Un buen retrato, sin duda, del rey actual (Felipe VI) y el emérito (Juan Carlos I).

Si bien es cierto que finalmente la República fue suprimida por la fuerza, también los conductores de aquella cometieron sus errores. El primer gobierno republicano era muy heterogéneo, con demasiadas tendencias políticas que negaba la imprescindible unidad frente al creciente reagrupamiento de la derecha. Eso hizo que ésta gobernara entre diciembre de 1933 y el 16 de febrero de 1936, frenando las medidas reformistas de la etapa anterior. Posteriormente, las fuerzas políticas de izquierdas consiguieron crear el Frente Popular que les llevó a ganar nuevamente en las urnas. Los partidos con tendencia de izquierda consiguieron 278 escaños; los de derecha 124; y 51 los de centro. Tras el triunfo, entre el 16 de febrero y el 18 de julio de 1936, el Frente Popular se esforzó en restablecer las reformas suprimidas por la derecha, así como en impulsar un mayor avance en las mejoras de la sociedad.

Aparte de la débil unidad en las filas del Gobierno de la República, otro factor de negativa importancia fue que éste no dio de baja de las Fuerzas Armadas españolas a todo el generalato conservador y reaccionario que sirvió a la dictadura de Miguel Primo de Rivera. Muchos de estos fueron los que luego se alzaron.

En plena guerra, los sublevados contaron con el apoyo injerencista del fascismo internacional representado por Adolfo Hitler, en Alemania, y Benito Mussolini, en Italia. También con la nada desdeñable ventaja de la mal llamada “no intervención” de las potencias occidentales que, obviamente, favorecieron a la reacción interna. Cierto que el bando republicano también contó con la solidaridad de muchos pueblos progresistas, y con decenas de miles de personas que, enroladas en las Brigadas Internacionales, acudieron a combatir al fascismo en defensa de la democracia. Pero el enemigo siempre estuvo en condiciones muy superiores en cuanto a recursos militares y técnicos se refiere. Y en tan adversas circunstancias, la República tuvo que hacer frente a la arremetida de sangre y terror que, tras la victoria golpista del primero de abril de 1939, dio paso al franquismo.

 

Dos

Formado e impuesto por Franco, Juan Carlos de Borbón fue pura creación fascista. Pero su mantenimiento actual (a través de su hijo y heredero Felipe VI) 43 años después de la muerte física del dictador, es obra fundamentalmente de la falta de unidad entre las fuerzas de izquierdas. Si así esto no fuera, tan parásito individuo sería historia desde hace ya mucho tiempo.

Con el PSOE como partido no se puede contar para nada, porque hace rato que dejó de ser de izquierda y republicano. La política que practica es netamente neoliberal, y lejos de combatir a la monarquía de buen grado la defiende; aunque, eso sí, cuando las efemérides lo requieren y lo aconsejan acuden al cementerio y colocan flores en la tumba de Pablo Iglesias. El rey vive cómodo con el PSOE en el poder; más incluso que con el PP. Mantiene los mismos privilegios, si no los ve aumentados, y además goza de la “credibilidad democrática” que le otorga el reinar con un partido “socialista” en el gobierno.

Sin embargo, existen otras fuerzas que por dispersas carecen de la efectividad necesaria, pero debidamente unificadas para la lucha en común pueden contribuir a crear al verdadero sepulturero que de manera definitiva acabe enterrando a la monarquía y al capitalismo que la sustenta.

Hoy se cumplen 88 años de la proclamación de la Segunda República. Estarán bien todos los recuerdos y todas las celebraciones que se produzcan. Pero se debe procurar dar pasos más concretos y efectivos encaminados a que un día no muy lejano el Estado español vuelva a ser mayoritariamente rojo y republicano. El enemigo a batir es demasiado poderoso como para enfrentarlo sin preparación previa y adecuada. De modo que la unidad de todos los revolucionarios se hace hoy más imprescindible que nunca. Sólo desde la unidad se podrá afrontar el “asalto” con ciertas garantías de victoria. De lo contrario se corre el riesgo de que cada 14 de abril se convierta únicamente en pura y resignada fiesta folclórica.

Porque se puede y se debe cambiar el curso de la historia, ¡SALUD Y A POR LA TERCERA REPÚBLICA!

 

Paco Azanza Telletxiki

http://baragua.wordpress.com

 

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9 comentarios

  1. Sopalajo de Arrierez

    Y otra proclama.
    Tenía razón uno de nuestros foreros: pareciera que ciertas entidades se dedican sólo a emitir proclamas.

    Decía el novelista Isaac Asimov que lo que a la gente le preocupa es su siguiente comida.
    Propongo yo enfocar las proclamas más bien desde el punto de vista del «¿Por qué una República habría de hacerme tener una vida mejor a mí, a mi país o a mi mundo?».

    Más práctico sería, y quizá llegaría más al ciudadano (que ni borracho se lee estas parrafadas de las proclamas), hablar de los mecanismos concretos de empoderamiento popular que debiéramos establecer.

    Por ejemplo, una propuesta de un mecanismo de decisión ciudadana podría ser:

    – Votaciones en reuniones (pongamos) semanales de la comunidad de vecinos sobre temas de la comunidad, del vecindario, de la ciudad, de la provincia y de la nación.
    – Los resultados de temas de la comunidad de vecinos (ejemplo: poner persianas en las ventanas del bloque, que pega mucho el sol) son enviados al administrador para que los haga cumplir.
    – Los resultados de temas del vecindario (ejemplo: hacer un carril bici) son elevados (enviados) a una entidad que cumpla su mandato.
    – Los resultados de temas de la ciudad (ubicación elegida para una nueva estación de tren) son enviados al Ayuntamiento.
    – Los resultados de temas de la provincia (trazado y estructura concreta que deciden los habitantes para una nueva carretera) son enviados al Gobernador Provincial.
    – Los resultados de temas nacionales (sacar al país de la guerra en cierto sitio) son enviados al Gobierno de la Nación.

    De esta forma, y con el paso del tiempo, los ciudadanos se irían sintiendo parte de su sociedad, participarían más, se formarían más (si han de votar/opinar sobre el trazado de una carretera o de ordenación urbanística, resultaría deseable) y dejaríamos las cosas menos en manos de los cuatro trincadores de turno, que son sistemáticamente manipulados/dominados/sobornados.

    ¿No es esta propuesta más práctica, llega más a las personas y ayuda más a socavar los podridos cimientos del Sistema que el enésimo manifiesto de la agrupación tal sobre lo mal que están las cosas?

  2. privet,si en ESPAÑA AL MARGEN DE LA 2DA REPUBLICA,COTINUAMOS MANTENIENDO UNA INSTITUCION MEDIEVAL Y ABSOLETA COMO LA MONARQUIA,¿COMO SE PUEDE AFRONTAR EL GRAN RETO ECONOMICO DEL SIGLO XXI? NO ES POSIBLE. Y ADEMAS ES IMPOSIBLE¡¡¡

  3. La participación política y el compromiso coherente con lo acordado, me temo «Sopalajo de Arrierez», que no vendrá a través de las Comunidades de Vecinos, en un mundo egoísta e insolidario, sino del dolor que producen las múltiples agresiones de la Clase Dominante hacia los oprimidos, especialmente hacia las Clases Obreras (en plural dada su dispersión).
    Fíjate en el surgimiento de los Gillets Jaunes ( chalecos amarillos ), que NO es tan espontáneo como nos venden los Reformistas SIN Principios de Podemos o iu. Llevan 22 actos, sábado a sábado, y no se disipan, a lo largo y ancho de Francia.

  4. EL NUDO GORDIANO (NO ES LO MISMO CORTARLO QUE DESHACERLO) DEL FRANQUISMO SOLO SE PODRÁ CONSEGUIR CON LA LEGALIDAD RESTAURADORA DE LA SEGUNDA REPÚBLICA QUE LLEVARÍA APAREJADO EL RECONOCIMIENTO EXPLICITO TANTO POLÍTICO, ECONÓMICO Y FAMILIAR DE SUS DEFENSORES NO CON LA LLEGADA DE UNA PRETENDIDA TERCERA REPÚBLICA. Y SÓLO FALTARÍA PROPONER COMO JEFE DE ESTADO A FELIPE VI

  5. LA DISPERSIÓN DE LA IZQUIERDA SE DIO PORQUÉ NUESTRA SEGUNDA REPÚBLICA NO FUE PRESIDENCIALISTA. SEGUNDA REPÚBLICA QUE HAY QUE RESTAURAR CON LA MODIFICACIÓN DE REPÚBLICA PRESIDENCIALISTA DE TRABAJADORES ESPAÑOLES

  6. Lo primero la unidad de todas esas fuerzas de izquierdas (sin las que necesitan las comillas, como señala el autor) tan dispersas hoy, pero que unidas podrían empezar a cambiar las cosas. Es el camino.
    Y artículos que propugnan por ello y crean conciencia. Sí, primero comer, luego la moral, como decía Brecht, que también hablaba de la importancia de leer y leer, y escritos como éste y tantos otros de este sitio ayudan lo suyo.

  7. RKT? Y como rompemos ese nudo gordiano que el Tirano nos legó?
    Decir que no se dan las condiciones (estamos en epoca de reseccion en Europa) para el asalto al palacio de invierno y aqui ¿cuales serian las formas politicas para avanzar hacia una tercera republica.?

  8. FEDERICO GARCÍA LORCA - ASESINADO EN LA CUNETA ,JUNTO A TRES REPUBLICANOS MÁS .1936

    Por un. Proceso. Constituyente. Repúblicano!!!

    Borbones. Para. Italia. Grecia. O. Francia !!!!!

  9. Sopalajo de Arrierez

    No me parecen mal las proclamas, y probablemente poco más que emitirlas sea lo que podamos hacer por ahora. Al fin y al cabo son tiempos de, tal como dijo Chomsky, «atravesar las brumas del engaño para llegar a la verdad» como primer paso.

    Pero me lamento de que no podamos proponer nada que sea al mismo tiempo más concreto y efectivo.

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