Ahora el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se empeña en hacernos creer que es un pacifista acérrimo, y lo hace con su proclama de “no a la guerra” en el contexto de la agresión imperialista de los Estados Unidos e Israel contra Irán. Ante esa proclama, en los medios se ha recordado otro “no a la guerra”, esta vez el del ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero. Pero resulta que tanto el de uno como el del otro fue una proclama que no se ajusta a la realidad; es decir, ambas fueron mentiras.
Apoyado por conocidos artistas (los mismos de la famosa y ridícula ceja) Zapatero abogó por sacar a las tropas españolas de Iraq. Ganó las elecciones en base a las denuncias contra el PP de José María Aznar, que argumentó la existencia (nunca probada) de armas de destrucción masiva en aquel país para involucrase en aquella guerra.
Hasta ahí todo bien; Zapatero, además, retiró las tropas españolas de Iraq. Pero no las tarjo de vuelta, sino que las envío a Afganistán para hacer prácticamente lo mismo. Demostró que su “pacifismo” y su “no a la guerra” eran una falacia.
La actitud guerrerista de Zapatero no acabó ahí. En 2011, junto a la OTAN, se involucró en la guerra de Libia, que acabaron destruyendo el país y asesinando a su presidente, Muammar Gaddafi. La ministra de Defensa era entonces Carme Chacón y el JEMA Julio Rodríguez, por gusto, se ganó el sobrenombre de “Carnicero de Libia” (esto hay que recordárselo a la dirigencia de Podemos, que ahora asegura estar en contra de la OTAN, cuando llegó a decir que era necesaria.
En cuanto a Pedro Sánchez, ¿qué decir? Más de lo mismo. Dice “no a la guerra” mientras preside el Gobierno que más presupuesto ha dedicado a Defensa y a los compromisos para con la OTAN. Sánchez se ha involucrado en la guerra de Ucrania defendiendo al presidente títere y neonazi Zelenski. Ha comerciado (compra y venta de armas y munición) con el Estado de Israel, que está cometiendo genocidio contra el pueblo de Palestina. Y lo ha hecho mintiendo descaradamente, asegurando que desde el 7 de octubre de 2023 ya no lo hacía.
Sánchez anunció que enviará una fragata a Chipre, obviamente no con intenciones de repartir caramelos…
En fin, la lista de hechos que certifican que el “no a la guerra” también es falso es larga, muy larga, así que aquí lo dejamos.
