La propia CNN indica que El Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, o MDC por sus siglas en inglés, donde está secuestrado Nicolás Maduro, ha sido criticado durante años por condiciones descritas como peligrosas e inhumanas. Algunos abogados y detenidos hasta han llegado a describir el centro como un “infierno en la Tierra” en medio de acusaciones de condiciones insalubres, inseguridad y aislamientos prolongados. Para alguien como Maduro, la experiencia podría ser aún más restrictiva. Expertos señalan que figuras de alto perfil suelen ser mantenidas separadas de la población general, por razones de seguridad. “Esperaría que su rutina sea de 23 horas al día en encierro”, explicó Cameron Lindsay, exdirector del centro. Eso implica confinamiento casi total en una celda, comidas entregadas por una ranura en la puerta, poco o ningún contacto con otros internos y recreación limitada, generalmente en solitario.
A esto se suma otro factor clave: la distancia entre Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En el MDC, hombres y mujeres se alojan en unidades completamente distintas, incluso si están casados. Además, en casos federales como este, los coacusados generalmente tienen prohibido comunicarse entre sí. Según prácticas establecidas en el sistema federal, los tribunales pueden imponer órdenes de “no contacto” para evitar colusión, manipulación de testigos o interferencias en el proceso judicial.
