Cuando provocan guerra, Estados Unidos e Israel siempre se han caracterizado por destruir todo lo que pueden. Y no se trata de atacar posiciones o infraestructura militar del enemigo, sino que se ensañan de manera premeditada y extremadamente cruel con la población civil de los países agredidos. Así, escuelas, hospitales y un largo etcétera de infraestructuras necesarias para el desarrollo de todos los habitantes acaban siendo destruidos.
En este caso concreto nos estamos refiriendo a la barbarie que Estados Unidos e Israel están cometiendo en Irán. Ataques arteros de ambos genocidas han destruido el edificio de la Media Luna Roja en Mahabad, Irán.
Un portavoz de la Sociedad de la Media Luna Roja dijo que al menos 11 bases de la Media Luna Roja, incluidas las de Mahabad y Khomeyn, han resultado dañadas y algunas están completamente inactivas.
