Des-dolarización y guerras

Imaginemos un país que, tras dos grandes guerras, haya mantenido una supremacía mundial económica y militar tal que haya sido capaz de obligar al resto de los países a pagar las transacciones de determinados productos, especialmente el petróleo, en una moneda (que llamaremos, por ejemplo, dólar) cuyo valor ya no tuviese que estar ligado al oro o a otro bien aceptado internacionalmente.

Cualquier país que quisiese comprar petróleo a otro tenía que cambiar su moneda por dólares emitidos por una empresa privada (que llamaremos, por ejemplo, Reserva Federal), la cual podía imponer el precio de cambio deseado incrementando o reduciendo a voluntad el número de dólares emitidos; el resto del planeta cubriría así cualquier déficit de ese país pagando un sobreprecio por sus dólares bajo pena de ser invadido si se negaban.

Imaginemos también que en ese país (y en sus países amigos) la actividad económica se empieza a detener porque se ha llegado a unos límites de oferta y de explotación ecológica y humana insostenibles y supongamos también que (para ver el asunto con más claridad) en dicho país sólo existen 100 productos representados por 100 billetes de un dólar.

Imaginemos ahora que, para reactivar la actividad económica, esa Reserva Federal imprime 100 nuevos billetes de un dólar sin que la medida surta los efectos deseados porque, debido a esos límites mencionados, no se incrementa paralelamente el número de bienes reales que esos billetes representan pero sí lo hace la deuda.

Así, ahora nos encontraríamos con los mismos 100 productos y con 200 billetes de 1 dólar.

Pues estamos en esta encrucijada y, ante esta situación, sólo existen tres salidas posibles:

* Una subida de precios generalizada de forma que antes o después cada producto acabaría costando 2 dólares (la temida híper-inflación).

* Una retirada del exceso de dinero en circulación hasta volver a tener los 100 billetes de 1 dólar originales (corralito en sus diversas modalidades).

* Invadir y robar a otros países productos por valor de los 100 dólares de más que se imprimieron …

El sistema capitalista conoce bien los peligros de las dos primeras opciones y necesita (en algunos casos incluso desea) la opción de una guerra que ya tienen abierta en varios frentes contra un grupo cada vez más numeroso de países que están dejando de usar el dólar progresivamente porque colaboran económica, política, militar y financieramente cada vez más entre sí.

 

Gerardo.

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Un comentario

  1. La opción de la guerra es la preferida para el imperialismo aunque también usarán en menor medida las otras dos.
    De hecho, la inflación está subiendo más de lo que nos hacen creer pero lo enmascaran utilizando infinidad de trucos.
    Y, además de en Argentina, se han puesto a prueba los efectos del corralito financiero en Chipre y en la India, por ejemplo.
    El pago electrónico (móviles) y las criptomonedas se pueden convertir en herramientas perfectas para completar sus planes …

    It’s obvious that the option of the war is the one that imperialism prefers the most although to a lesser extent they will also use the other two.
    In fact, inflation is going up more than they are making us believe but they are masking its effects by using a multitude of tricks of all kinds.
    And, as well as in Argentina, They have already tested the effects of the «freezing of financial assets» in Cyprus and in India, for instance.
    Electronic payment (mobile phones) and cryptocurrencies can turn into perfect tools to complete their plans …

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