Los actuales viceministros Miguel Castillo y Ángel Midence estudiaron medicina en Cuba, becados en la Escuela Latinoamericana de Medicina. Pero resulta que el gobierno hondureño, se cuestionó la presencia y formación de médicos cubanos en Honduras, hasta el punto de expulsarlos, dejando a la población más indefensa sin la debida atención médica que la Brigada cubana garantizaba.
Sencillamente, ambos individuos son dos seres arrastrados. Beneficiarse del internacionalismo cubano a través de la ELAM, que les formó gratuitamente en Cuba y ahora, en días todavía recientes, expulsar a los médicos cubanos de Honduras no puede entenderse de otra manera.
Cumplieron las exigencias de la Casa Blanca, en su enfermiza lucha contra la Revolución Cubana.
Estos son los dos despreciables individuos:


