Cuixart: «La policía es capaz de ir dos veces a Omnium y ninguna a la Zarzuela»

 

Cuando hace muy pocas horas que se sabe que el Tribunal Supremo se ha pronunciado en contra de la aplicación del artículo 100.2 a Carme Forcadell, el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, nos recibe en la sede de la entidad.

La decisión del Supremo en relación con la ex presidenta del Parlamento Carmen Forcadell no debe de ser buena ni para usted ni para el resto de presos políticos. La Audiencia de Barcelona ya ha enviado a Madrid su expediente. Sorprendido?
Esta gente a mí ya no me provocan sorpresas. ¿Qué se piensan? Que para que nos apliquen o no el 100.2 nosotros dejaremos de luchar por la autodeterminación y por la independencia de Cataluña? ¿Qué se piensan? Que para que vayan haciendo chantajes nosotros renunciaremos a querer ser una mayoría para implementar nuestros postulados políticos? Con toda la serenidad del mundo les digo que van muy equivocados. Estrujaron el Código Penal, y ahora están estrujando el régimen penitenciario … y esto no es más que la demostración de su impotencia. Y de su impotencia nace también nuestra fortaleza.
Carmen Forcadell reaccionó diciendo: «Es venganza»
Sí. Lo es. Los molesta que la voluntad de ejercer el derecho de autodeterminación sea un clamor mayoritario en Cataluña.
Que el Supremo haya pronunciado contra el 100.2 debe ser un mal presagio en cuanto al tercer grado que se les ha aplicado, no?
Sí. Pero insisto: el objetivo de Òmnium es el fin de la represión y la solución al conflicto político catalán. Lo que sea bueno para resolver el conflicto, a la larga será bueno también para los presos. Nos equivocaríamos si ahora pasáramos delante la solución de las cuestiones personales, aunque es evidente que la represión nos afecta. Y a los que estamos en la cárcel, de manera muy encarnizada. Pero no van a parar. Un juzgado de Figueres acaba de imputar 196 personas, esta misma semana. Aquí el que tiene un problema es el Estado español. Con cientos de imputados, condenados, perseguidos … La ciudadanía puede tener un problema, ciertamente, en el regate corto; pero el problema gordo lo tiene el Estado. Cuando a tantos ciudadanos de una parte de su territorio los tienes que estar persiguiendo por cuestiones ideológicas,
Continúa y continuará?
Cada vez más. Y espero que lo aprovechamos como revulsivo. El soberanismo se debe plantear, una vez más, que quizá las pequeñas diferencias que existen entre los diferentes actores debemos superar y empezar a actuar con unidad estratégica, que no significa uniformidad, porque el soberanismo es diverso. Hay que aprovecharlo, este revulsivo, aunque es evidente que en el aspecto personal es enfadado. Òmnium no renunciará a sus postulados políticos, y no le condicionará que tengamos que hacer cumplimiento de la condena en prisión. Esta situación, el 100.2 o el tercer grado, no nos puede condicionar en nada. Más allá de que le pueda reconocer que, por supuesto, en un aspecto personal me fastidia mucho. Y que tal vez hoy haya sido el último día que he podido llevar mi hijo en el casal.
Ha hablado antes de venganza. La sentencia también fue venganza?
Yo lo que veo es mucha impotencia del Estado. Mucho miedo. Con cuarenta años de democracia, o de seudo, el único que ha hecho tambalear los poderes del Estado, el régimen del 78 y también la corrupción de la monarquía ha sido el movimiento soberanista. Hasta el punto que el Estado, como se ve amenazado, actúa con esta visceralidad, sin medida. Dicen en las resoluciones que los presos «necesitamos un tratamiento para superar nuestras distorsiones cognitivas …» A mí me parece que los que necesitan tratamiento son los poderes del Estado, que deben aprender a escuchar las organizaciones no-gubernamentales , Amnistía Internacional, el Consejo de Europa … Estas organizaciones le han dicho, en España, que tiene verdaderas carencias democráticas y que debe poner fin a la represión en Cataluña. El tratamiento de democracia, lo que lo necesita hoy es España.
Dónde estamos, pues?
Seguimos donde estábamos. Ellos continúan haciendo ver que se puede hablar de todo. Ponen una mesa de diálogo pero lo primero que hacen es vetar que pueda hablar de una serie de conceptos, como el de autodeterminación, el de la independencia … Mientras no se vulneren derechos fundamentales, en una mesa de negociación política se habrá de poder hablar de todo, no? Si queremos la mesa de negociación se para poder hablar de la autodeterminación y de la independencia de Cataluña. Nosotros nunca renunciaremos al diálogo, pero el diálogo debe ser sin condiciones. Si está, no hay que renunciar a ir. Pero no puede tener condiciones. No puede venir nunca más la policía española a pegar a los ciudadanos que ejercen sus derechos.
Los sindicatos han pedido el indulto para Dolors Bassa. Usted sigue diciendo que no la aceptaría?
Respeto y apoyo a lo que haya decidido Dolors Bassa, por supuesto. Pero el presidente de Òmnium ni quiere ni puede pedir un indulto mientras sea presidente de Òmnium. Y cuando otras entidades nos han propuesto hacerlo, nos hemos negado a aceptarlo. Con toda la humildad, no nos queremos acoger a ningún indulto ni a ninguna medida de gracia. Cuando el Estado suspende las instituciones catalanas, no puede suspender la sociedad catalana. Y Òmnium es parte de la sociedad catalana. Ahora necesitamos una sociedad civil fuerte y organizada. Y, dicho esto, me alegraré mucho, si la Dolors Bassa puede salir de la cárcel.
Dijo que «dentro de dos o tres años» contraerá de presidente de Òmnium y que luego se dedicaría a otras cosas. Quiere dedicarse a la política?
Yo soy un activista, y como activista entré en Òmnium. Porque Òmnium hace política, pero no es la política. Mientras esté en la cárcel y mientras los socios de Òmnium lo deseen, seguiré siendo el presidente. Lo que sí le aseguro es que no tengo ninguna voluntad de hacer carrera política; yo soy empresario y lo que quiero es volver a dedicar a la empresa, en la fábrica.
Cuando desde la prisión siendo entidades como Amnistía Internacional pidiendo que lo liberen, a usted ya Jordi Sánchez, y nadie mueve pieza, qué piensa?
Es un sentimiento contradictorio. Por un lado, piensas que no debería ser. Pero, cuando entré, la activista Pepe Beúnza me envió una carta diciéndome: ten coraje, porque has entrado en el altar de los miles, de los cientos de miles de personas en el mundo que tienen el honor de haber luchado por la democracia y las libertades. Con el paso del tiempo lo he ido entendiendo … Quizás tiene un punto de honor, ciertamente. Estoy convencido de que el gobierno español debe haber miembros que son socios de Amnistía Internacional o de otras organizaciones que han pedido que nos dejaran en libertad. Las contradicciones las deben tener ellos. Nosotros seguimos.
Si siguen, la represión seguirá, también. O tienen ningún indicio de que se tenga que parar?
 Sigue. Y, si comparamos la represión que ha habido con el gobierno de Rajoy con la del gobierno de Pedro Sánchez, ha ido a más. Los procedimientos han salido adelante; se han abierto nuevos; la abogacía del Estado pide penas superiores a las que nos pedía durante el gobierno fr Rajoy … Me sabe muy mal. Las palabras deben ir por un lado, pero por el otro la represión va en aumento. Seríamos bastante ingenuos si no reconociéramos la realidad: la represión no tiene pinta de detenerse, sino todo lo contrario.
¿Ante esto, desobediencia civil?
La desobediencia es una de las claves de bóveda de cómo vamos a salir de este conflicto político. Este es uno de los grandes aprendizajes del 1-O. Allí se desempeñaron unos derechos fundamentales.
¿Y con qué acciones concretas piensa?
Piense que Òmnium nace de la desobediencia civil. En los años 60, cuando nuestros fundadores promovían la enseñanza del catalán en la clandestinidad, porque había una ley que lo prohibía, ya practicaban la desobediencia. Nos sentimos partícipes y corresponsables, de la desobediencia. Evidentemente, hacemos muchas otras cosas. No renunciamos a toda nuestra actividad cultural, que es mucha. Lo que intentamos es generar consensos. Nosotros no somos punta de lanza de un movimiento de desobediencia civil; pero, si nos toca volver a desobedecer, lo haremos.
Ahora que habla de desobediencia, sabe, del Tsunami Democrático?
Lo mismo que pueda saber cualquier ciudadano. Sus acciones fueron legítimas y un ejemplo de la capacidad de movilización de la sociedad catalana. Hicieron las acciones que hicieron. No sé nada más. Nos los sentimos nuestros.
Jordi Sánchez decía, en una entrevista días atrás en este diario, que en el Estado hay un triángulo formado por la casa real, la fiscalía general del Estado y el Consejo General del Poder Judicial que actúa al margen del poder democrático. Estaría de acuerdo?
A Jordi Sánchez no la enmiendas. Para mí es un maestro. En todo caso, lo aumentaría. Son todos los poderes del Estado en general. Acabo de oír el ministro de Justicia diciendo que le parece muy bien, lo que ha hecho el Supremo con Carmen Forcadell. Lo aplaude con las orejas y dice que es una medida garantista. Esto es una vergüenza! El día 1 de octubre por la tarde el PSOE pide la dimisión del ministro del Interior español, y al día siguiente, siguiendo las consignas de los poderes del Estado, lo matiza y ya oímos hablar de sedición … Esta gente descuida de manera sistemática. Todos a la vez. Mientras tanto, nosotros seguimos de pie. Con tantos años de tanta y tan dura represión, sistemática, aquí no ha bajado del carro ni dios. La gente sigue en pie. Divididos, cabreados … todo lo que usted quiera,
Han presentado una querella contra el rey emérito y han pedido que se bloqueen sus fondos. Se saldrán?
Es muy importante que los fondos de una persona que se sabe que son fruto de la corrupción se bloqueen. La sociedad catalana, y Òmnium ha ayudado, ha sido capaz de poner en jaque la monarquía, poniendo de relieve las corruptelas que hay en la casa real. Quien toma partido el 3-O es el jefe de estado, que es heredero de Juan Carlos I, que es heredero de Franco. El jefe de estado se ha enriquecido de manera ilegal con recursos que pertenecían a toda la ciudadanía. Y eso hay que denunciarlo. Los poderes del Estado tienen verdaderos problemas de calidad democrática.
Esta semana el rey ha sido en Poblet y no ha sido bienvenido. ¿Pone en el mismo cajón el rey que el rey emérito?
Es que el único motivo por el que el rey es rey, es porque es hijo de quien es. No se eligen. Es un cargo hereditario. Juan Carlos I heredó de Franco fue el jefe del Estado. Es una obviedad. Mientras los Jordis estamos en la prisión, en la sede de Òmnium ha venido dos veces la Guardia Civil a hacer registros y no ha sido capaz de encontrar nada ilegal. Los agentes son capaces de venir dos veces a Òmnium y son incapaces de ir a La Zarzuela, donde todo el mundo sabe, porque lo están explicando y nadie lo está negando, que el rey Juan Carlos tenía dinero en negro …? Esto es un despropósito. El rey ha renunciado a parte de la herencia de su padre. Coi! Que renuncie a toda la herencia. Que se vaya, que tendremos de momento una república española, aunque nosotros queremos la catalana.
Dijo: «Lo volveremos a hacer» y todo el mundo se añadió. Qué volverá a hacer?
No renunciamos a nada. «Lo volveremos a hacer» es una afirmación hecha a conciencia y desde la serenidad, sin pedantería: no vamos a renunciar a ejercer los derechos que el Tribunal Supremo ha condenado al Estado español, el derecho de movilización, de reunión, de libertad de expresión …
¿Volver a hacer un referéndum, como ha propuesto el presidente Torra, sería volver a hacer?
Se me hace difícil hablar por el presidente Torra e interpretar qué ha querido decir. Pero nosotros no descartamos, y creo que el conjunto de la sociedad no lo puede descartar, ninguna salida. Siempre que sea pacífica y democrática, y tenga el aval de la ciudadanía catalana. Allí donde haya consensos, en un nuevo referéndum o en lo que sea, Òmnium estará y se dejará la piel, no en la organización, sino a hacer que la gente participe.
¿El papel de Òmnium es generar consensos?
Lo estamos haciendo. Òmnium se está dejando la piel, para que entre cárcel y exilio cada día haya más puentes de entendimiento, y para que haya un espacio de diálogo, que es interesante que sea silente y discreto. Nosotros seguimos trabajando en esta línea, que es lo que hemos hecho siempre.
Como observador, pues, seguro que me podrá explicar qué pasa entre JxCat y ERC.
Hay una obviedad, y es que la represión intenta dividir los que luchan. Nos divide físicamente y nos divide comunicativamente. Cuando los dos principales dirigentes de las dos principales fuerzas soberanistas no pueden hablar porque uno es en el exilio y el otro hasta ahora podía hacer sólo ocho llamadas a la semana, es muy complicado. Este es el objetivo de la represión.
Ante las complicaciones que decía, ni que fueran sólo las físicas, de uno a la cárcel y el otro en el exilio…
Lo que es muy importante es que el conjunto del soberanismo no tenga miedo de los multilideratges, porque se complementan. El bagaje del presidente Puigdemont y el de Junqueras son imprescindibles. Pero necesitamos más. Fíjese: Muriel Casals, Josep Maria Vila d’Abadal, Carme Forcadell, Artur Mas … estaban liderando el proyecto independentista seis años atrás. Y ahora son otros. Y no pasa nada. Esto no va de nombres ni de personas. Y esta es una fortaleza muy grande.
Estamos a las puertas de la Diada. Otros años a estas alturas ya sabíamos algo, de cómo se celebrará el Once de Septiembre. En hablan? Como es que no sabemos nada?
Lo sabremos pronto. El ANC mantiene el liderazgo de lo que es el formato, y entonces Òmnium y el ANC ponemos toda la carne a la parrilla y todos los esfuerzos para la celebración, que este año es obvio que deberá tener un formato difícil por la pandemia que nos afecta.
¿Pero qué propondrán?
Lo sabrá pronto. Pero es obvio que nos tenemos que reinventar todos. La grave situación sanitaria nos obliga. Pero no sufra por la creatividad. Hemos demostrado que la tenemos, y continuaremos mostrando al mundo entero que los catalanes y las catalanas queremos solucionar el conflicto político mediante las urnas.
¿Qué piensa de la gestión del gobierno catalán sobre la pandemia? El mundo de la cultura está muy quejoso últimamente.
Somos muy críticos con la diferencia y el agravio que está habiendo entre diversos sectores económicos del país y la cultura. A la cultura se le exige unos parámetros que nos parecen correctas, pero siempre que fueran los mismos que se exigen al conjunto de los sectores económicos del país. Es muy injusto ver un metro que está lleno de gente a rebosar y que luego a la cultura, que es la que está sufriendo más duramente la pandemia, se le exijan según qué cosas. La cultura, como que tiene esta voluntad emancipadora, molesta. Y a la más mínima interesa sacarla del espacio y de la escena pública. No sólo no lo aceptaremos, sino que plantaremos cara. Nos oponemos a este destierro que se está haciendo a la cultura en los Países Catalanes.

 

elpuntavui

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