El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel defendió, en una entrevista realizada por Pablo Iglesias, la firmeza del proceso revolucionario frente a las presiones externas, especialmente las provenientes de Estados Unidos. En sus declaraciones, insistió en que el país atraviesa un contexto complejo marcado por el endurecimiento del bloqueo y las dificultades económicas, pero subrayó que existe una voluntad política clara de resistir sin renunciar a los principios del sistema socialista.
Díaz-Canel hizo hincapié en la continuidad histórica de la Revolución cubana, vinculando el momento actual con el legado de Fidel Castro y Raúl Castro. En este sentido, apeló a la unidad del pueblo como elemento clave para sostener el proyecto político, destacando la importancia de la conciencia social, la resistencia colectiva y la defensa de la soberanía nacional ante cualquier intento de injerencia.
Uno de los puntos más contundentes de la entrevista fue su afirmación de que los cubanos están dispuestos a “dar la vida por la Revolución”, mostrando el nivel de compromiso ideológico y político que, según él, caracteriza al pueblo cubano.
El presidente reiteró también la disposición de su Gobierno al diálogo, siempre que este se dé en condiciones de respeto mutuo y sin imposiciones. A pesar de las tensiones internacionales, defendió que Cuba mantiene abiertas vías de comunicación para buscar soluciones, pero sin aceptar presiones que comprometan su soberanía ni su sistema político.
