COLOMBIA. Naciones Unidas calcula en más de cuatro mil los casos de «falsos positivos» investigados

 

Tras la publicación del diario The New York Times, el Gobierno de Colombiadescalificó la información sobre el resurgimiento de los casos conocidos como “falsos positivos” durante el gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) y que provocaron la renuncia del entonces jefe del Ejército, Mario Montoya.

El canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo y el ministro de Defensa, Guillermo Botero, anunciaron, en una carta enviada al periódico, que el Gobierno tomó medidas para revocar la orden denunciada por el medio estadounidense.

The New York Times publicó el sábado pasado un informe del Ejército, en el cual el alto mando oficial daba la orden de aumentar el número de ataques, capturas, rendiciones y muertes en combate.

¿Reedición de “falsos positivos”?

Según el diario estadounidense, el gobierno del presidente Iván Duque estaría reeditando los «falsos positivos», como se conoce al involucramiento de elementos del Ejército en el asesinato de civiles inocentes, haciéndolos pasar como insurgentes muertos en combate durante el gobierno de Uribe.

Naciones Unidas (ONU) calcula que más de cuatro mil personas fueron ejecutadas extrajudicialmente durante la administración de Uribe que luego eran presentadas por militares como guerrilleros dados de baja en combate, y por las cuales hay más de dos mil elementos castrenses detenidos.

En el lenguaje militar “positivo” es un término que representa éxito en una misión y “falso positivo” cuando se fracasa. Los periodistas usaron esa última frase para referirse a los civiles ejecutados que luego hacían pasar por combatientes de los grupos rebeldes.

La directiva 29 de 2005

Investigadores indican que el documento militar emitido en 2005 y conocido como “Directiva 29” generó “incentivos perversos” debido a que definía los criterios para el pago de recompensas por información que condujera a la captura o abatimiento de miembros de grupos armados.

El documento creaba una fórmula para definir cuándo los soldados podían recibir una “condecoración de servicios distinguidos”.

Para hacerse acreedores a esa condecoración, por ejemplo, los comandantes de brigada debían reportar al menos 150 “combatientes enemigos” muertos y otros 500 capturados.

De acuerdo con un artículo publicado en Semana, se llega a la conclusión de que con el tiempo el Ejército favoreció las muertes por sobre las capturas.

En otro documento militar revelado por organismos de derechos humanos se puede leer: “Las bajas no es lo más importante, es lo único”.

telesur

Lee y Comparte. Ayuda a que la contrainformación llegue a más personas.Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Reddit
Reddit
Email this to someone
email