El presidente de Bulgaria , Rumen Radev , ha anunciado que convocará unas nuevas elecciones anticipadas a raíz del fracaso del tercer y último intento de formar gobierno tras la llegada del euro el pasado día 1 de enero. Con esta decisión, Bulgaria hará las octavas elecciones en cinco años, un reflejo del callejón sin salida político crónico que vive el país, con decenas de miles de personas protestando en las calles y reflejando una mayoría social en contra de la U.E y el euro. «Vamos a elecciones», ha dicho Radev desde el palacio presidencial, una vez la Alianza por los Derechos y las Libertades ha rechazado su propuesta de constituir un nuevo ejecutivo. La UE y la OTAN observan (y actúan) en el país dada la proximidad con Rusia y el deseo de integrar en la propia Unión Europea mano de obra barata «con todos los derechos».
