BORROKA GARAI DA! Cinco años de la partida de Periko Solabarria, el último líder de la clase trabajadora vasca

 

Dicen que Bertold Brecht era alemán y que murió en Berlín en 1956. No estoy muy seguro de ello pues cuando dijo que hay personas que luchan un día y son buenas, hay otras que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años, y son muy buenas, pero las hay  que luchan toda la vida y esas son los imprescindibles creo que lo decía porque conocía personalmente a Periko Solabarria, así que igual era de la margen izquierda del Nerbion.

Había una cosa que me hacía mucha gracia cuando la gente y algunos medios hablaban de Periko Solabarria. Se sorprendían pese a su edad de lo activo que era con las nuevas tecnologías y en las redes sociales. Lo que probablemente no sabían es que Periko conocía las nuevas tecnologías cuando la mayoría de la sociedad vasca no sabía aún qué era internet. De hecho, la primerísima vez que hable con él fue por chat y hace unos 15 años, no existía aún ni facebook ni twitter ni nada parecido. Estaba chateando con alguien que no sabía quién era, y que yo pensaba que sería algún veinteañero como yo, y lo cierto es que siempre lo ha parecido, y entre una cosa y otra, entre diversos comentarios, manifas, lugares comunes y anécdotas, entre que conoces a éste y al otro, llegué a la conclusión:  la ostia pero si tu eres Periko Solabarria. Y sí que era sí. Después coincidiríamos más veces y en alguna que otra trinchera como le gustaba llamar a él a la lucha popular. Al barro donde se deja huella y no en las moquetas.

Y es que Periko siempre ha estado a la vanguardia, por la sencilla razón de que es la clase trabajadora y como su mejor título que él orgullosamente acreditaba (peón de la construcción), la única que puede estarlo. Pues son los y las de abajo las que tienen todo por ganar. Los y las débiles. El puño rojo, ese mismo que levantamos al entonar el eusko gudariak es un desafío al poder y representa la unión de muchos dedos débiles que juntos y apretados pueden formar un puño fuerte. Una fuerza obrera contundente, lista para la lucha. Ese es el significado del famoso puño rojo y que en Periko igualmente tenía forma de corazón.

No creo en líderes pero de tener un líder me alistaría a las filas de Periko dispuesto a cumplir ordenes sin rechistar ni mirar, con la confianza absoluta de que bajo ninguna circunstancia ni cálculo iba a dejar de lado a los más desválidos ni a los luchadores y luchadoras. Y eso es lo que demostró en vida en tantas ocasiones que no hay palabras y se quedan pequeñas.

Si la izquierda abertzale ha de ganar el corazón de este pueblo hacia la independencia y el socialismo, será por los caminos transitados con el pueblo trabajador vasco por bandera por personas como Periko Solabarria. No hay atajos. Debemos entenderlo.

Desde pequeño siempre he visto pintadas y pancartas expresando que las pérdidas en la lucha no se lloran sino que se reemplazan. Pero me es imposible evitar este nudo en la garganta y solo se salva que esté escribiendo en el ordenador porque si fuera en papel ya no se podría leer lo escrito por la tinta borrosa y los salpicones.

Periko Solabarria ha sido toda su vida culpable de defender la justicia y caminará con nosotros y nosotras en nuestros corazones por siempre.

 

  • El presente y emotivo texto fue publicado por “Borroka garaia da!” el 24 de junio de 2015. Cumplidos cinco años, ayer, de la desaparición física de Periko Solabarria, le recordamos con esas palabras. Agur eta ohore!

 

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