Rusia ha reafirmado su apego a una solución de la cuestión del Sáhara Occidental por medios políticos y diplomáticos, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad y los principios de la Carta de las Naciones Unidas, garantizando el respeto pleno del derecho de los pueblos a la autodeterminación.
El representante de la Federación de Rusia Vasili Nebenzia explicó, durante la sesión del Consejo de Seguridad dedicada a la votación sobre la renovación del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), este viernes, que Moscú decidió ejercer su derecho de veto contra el proyecto de resolución estadounidense, al considerar que suponía un intento de desviar el proceso de arreglo de la ONU e imponer un enfoque unilateral a la cuestión saharaui.
El diplomático ruso subrayó que el proyecto estadounidense ignora la propuesta saharaui, que describió como de igual rango que la iniciativa marroquí, y vincula todas las referencias del texto al plan de autonomía marroquí, rompiendo con las bases históricas sobre las que se construyó el proceso de arreglo de la ONU.
Por otra parte, el representante de Rusia advirtió que el Consejo de Seguridad no tiene competencia para prejuzgar cuestiones de soberanía, y que no cabe sacar la cuestión del Sáhara Occidental de la agenda de descolonización basándose en suposiciones sobre la existencia de una solución política ya preparada. Rechazó además convertir la cuestión en un asunto humanitario concerniente a una sola de las partes negociadoras y no a la otra.
El diplomático ruso consideró que el uso del veto era necesario para impedir que prosperara esa orientación, pidiendo que se entienda como una medida para proteger el proceso político de la ONU y los intereses del pueblo saharaui. Aseguró que la continuidad del trabajo de la MINURSO sigue siendo necesaria, siempre que cumpla su misión de facilitar la búsqueda de una solución que garantice el ejercicio por el pueblo saharaui de su derecho a la autodeterminación de forma independiente.
El representante de Rusia afirmó que la cuestión del Sáhara Occidental no debe convertirse en moneda de cambio político, señalando que la búsqueda de una solución dura desde hace más de cincuenta años y que la experiencia ha demostrado que no es posible imponer soluciones precipitadas, especialmente ante las complejidades políticas actuales.
Al concluir su intervención, Rusia anunció la presentación de un proyecto de resolución técnico y breve limitado a la renovación técnica del mandato de la MINURSO, instando a los miembros del Consejo de Seguridad a apoyarlo, para garantizar la continuidad del trabajo de la misión de la ONU y preservar las condiciones necesarias para seguir buscando un arreglo basado en el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
Sin embargo, esta última iniciativa rusa fue bloqueada por Estados Unidos mediante el uso del veto, mientras que 11 Estados miembros se abstuvieron en la votación, lo que Rusia consideró como una dejación de sus responsabilidades hacia la paz en la región.
(En base a Sahara Press Service)
