La policía de Albania dispersó con gases lacrimógenos y cañones de agua una protesta de cientos de estudiantes frente al Ministerio de Educación, en Tirana, que dejó seis agentes y una periodista heridos, así como 23 detenidos, informó Al Jazeera.
«Durante los disturbios, resultaron dañadas la valla, la puerta principal y las ventanas del Ministerio de Educación», indicó el diario Albanian daily.
Los jóvenes exigieron la renuncia del primer ministro, Edi Rama, y denunciaron las elevadas cuotas universitarias, las condiciones de estudio, la falta de apoyos económicos y las escasas perspectivas laborales tras graduarse. También denunciaron la desigualdad social y las políticas económicas del gobierno.
“Lo que Albania necesita es una revolución, un cambio, un derrocamiento total del sistema, porque esto no puede seguir así”, declaró la manifestante Luljeta Kola. Añadió que existe una profunda brecha social entre ricos y pobres en el país.
Las movilizaciones antigubernamentales se mantienen desde mayo, impulsadas por el rechazo a un proyecto de turismo de lujo vinculado con la familia del presidente estadunidense Donald Trump. La iniciativa avivó denuncias de presunta corrupción y falta de transparencia, así como las demandas de renuncia de Rama.
