Israel confirmó que el incidente del avión de Flydubai, en ruta de Dubái hacia Tel Aviv, no fue un secuestro, y el Mossad y el Shin Bet investigan lo sucedido.
Según los medios israelíes, tras la evaluación realizada por el gobierno sobre el suceso se descartó un secuestro de la aeronave que transportaba a más de 100 israelíes.
El canal israelí 14 explicó que actualmente se estudia la posibilidad de que la señal de socorro del piloto se produjera tras una pelea en la cabina entre el piloto y su ayudante.
Posteriormente a la alerta, la aeronave aterrizó en Arabia Saudita tras cambiar de rumbo.
El vuelo FZ1073 de Flydubai activó el código internacional usado para indicar un posible secuestro de aeronave, lo que provocó que cazas de la Fuerza Aérea israelí despegaran para verificar la situación a bordo cuando el aparato ya sobrevolaba el espacio aéreo de Jordania, 90 minutos después de haber despegado. A bordo del Boeing 737 MAX viajaban 174 pasajeros.
Existen distintas versiones sobre las nacionalidades del piloto y el copiloto que protagonizaron el incidente, aunque la mayoría identifica al copiloto como el atacante que pretendía estrellar el avión, y que sería oriundo de Omán.
