María y Francisco, un matrimonio de 81 y 74 años, iban a ser desahuciados ayer, martes, en Badalona. Pero, a pesar de que la comitiva judicial y el BBVA llegaron a presentarse en el domicilio con presencia policial para ejecutar el lanzamiento, un centenar de personas convocadas por el Sindicat d’Habitatge Socialista de Catalunya (SHSC) consiguió que no se consumara la infamia.
El desahucio tiene su origen en un aval que María y Francisco firmaron en 2008 para la hipoteca de su hijo. Este dejó de pagar el préstamo en 2012 por dificultades económicas y el pasado año desahuciado del piso donde vivía. Ahora, un año después, el BBVA pretende ejecutar también el desahucio de sus padres de un piso que, según el sindicato, lleva 40 años pagado y es donde han vivido toda la vida.
Gisela Bermúdez, portavoz del SHSC, afirmó in situ que la acción servía para denunciar una situación muy grave que “ejemplifica las consecuencias más crudas del negocio de la vivienda sobre las familias trabajadoras”.
No ha sido una victoria definitiva, ya que hay nueva fecha de lanzamiento. Esta se ha fijado para el próximo 29 de octubre, pero el Sindicat ve probable conseguir una solución para Francisco y Maria. Así es como lo ha expresado Gisela Bermúdez: “Detener el desahucio ha sido el primer paso, conseguir abrir negociaciones, el segundo, y ahora toca trabajar sin descanso para garantizar que se queden en casa”.
Una vez más, se confirma que la lucha organizada y de clase es el único camino, ya que ha sido la movilización y la presión ejercida por el Sindicat y las que han forzado la apertura de negociaciones con el BBVA y el Ayuntamiento de Badalona.
