El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva apuntó en la ONU a los «enemigos de la democracia» que intentan intervenir en América Latina y el Caribe. Al abrir el 81 período de sesines de la Asamblea General de la ONU, Lula advirtió que «La democracia está nuevamente en jaque. Volvemos a presenciar la injerencia extranjera en los procesos electorales. La división del mundo en zonas de influencia para incursiones neocoloniales en busca de recursos estratégicos constituye un gesto anacrónico».
Al intervenir luego del mandatario brasileño, el presidente de EEUU Donald Trump dijo que su país está decidido a utilizar su «poder militar sin igual» para asegurar sus intereses en América Latina.
«Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América ganen terreno en ningún lugar del hemisferio occidental. Y, de ser necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para asegurar los vitales intereses nacionales de Estados Unidos», dijo Trump.
«Los carteles son el EI [Estado Islámico] del hemisferio» y, como los combatientes del EI, «deberían ser ejecutados, exiliados o detenidos», explicó el republicano.
El presidente declaró a esos grupos «organizaciones terroristas» en febrero del año pasado, y meses después inició una campaña de ataques militares contra lanchas que EEUU acusa, sin presentar pruebas, de ser utilizadas por el narcotráfico en el Caribe y luego en el Pacífico, con más de 200 muertes hasta ahora. Trump defendió esos ataques, a pesar de las críticas de organismos internacionales y algunos gobiernos de la región. «Nadie creía que era posible», se ufanó.
El poderío militar estadounidense no tiene parangón, dijo el mandatario. «Nuestras acciones en Venezuela son prueba de ello», añadió. En la audiencia en la gran sala de la asamblea general se encontraba la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, con la que Trump prevé un breve encuentro este mismo martes.
