El control del movimiento yemení Ansar Allah sobre la costa del mar Rojo constituye una «catástrofe estratégica» para Arabia Saudí y los Estados Unidos, alerta en un informe el periódico británico The Guardian.
De acuerdo con el diario, este paso significa un peldaño más hacia el «control total» de dos pasos marítimos vitales para la navegación occidental, situados en extremos opuestos de la península arábiga: el estrecho de Bab el-Mandeb, en el extremo sur del mar Rojo, y el estrecho de Ormuz, en el golfo.
Por otra parte, medios de comunicación israelíes advirtieron este jueves sobre los riesgos que representa para la navegación asociada a Israel el control por parte de las Fuerzas Armadas yemenitas de áreas adicionales en la costa occidental del mar Rojo.
Mientras, el corresponsal de Al Mayadeen en Yemen informó este jueves que las Fuerzas Armadas yemenitas lograron hacerse con el control de zonas y posiciones militares de gran importancia en el distrito costero de Mokha, al oeste de la gobernación de Taiz.
El periodista confirmó que las fuerzas tomaron el control de la base del campamento de Jaled y del campamento de Yábal al-Nar, sede del comando de las fuerzas militares en la costa occidental.
Asimismo, las Fuerzas Armadas yemenitas tomaron el control de otros distritos.
Estos acontecimientos se producen cuando las Fuerzas Armadas yemenitas libran enfrentamientos contra las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita en múltiples gobernaciones, luego de haber lanzado ataques preventivos contra sus movilizaciones de tropas.
Al mismo tiempo, Arabia Saudita lleva a cabo bombardeos aéreos contra varias provincias, entre ellas Marib, Al-Yauf, Taiz y de Hodeida, con el fin de apoyar y reforzar los despliegues militares sauditas sobre el terreno.
La cadena RT por su parte informó que Pakistán transmitió a Irán una advertencia de Arabia Saudita para que contenga a sus aliados hutíes de Yemen.
La advertencia de Islamabad cobra especial relevancia por el pacto de defensa que mantiene con Arabia Saudita y Turquía. «Una agresión contra uno de los países será considerada una agresión contra los tres», declaró el miércoles el ministro pakistaní de Defensa, Khawaja Asif.
Un alto funcionario iraní confirmó que Islamabad trasladó el mensaje a Teherán el martes y en respuesta se informó que «Irán no controla a los hutíes». Sin embargo, otras fuentes señalaron que varios comandantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica viajaron a Yemen para ayudar a coordinar los ataques.
