La carestía de vida y la falta de insumos básicos ha llevado a las calles las protestas ciudadanas. El calor ha acentuado la falta de energía, el agua potable y la fabricación de pan, pero la realidad es que el gobierno recibe críticas permanentes por «somos una república, no una monarquía», «basta de injusticias». Recordar que en 2011 la que se llamó «Primavera árabe» tuvo su comienzo en Túnez, pero los logros parciales conseguidos han ido despareciendo hasta la actualidad donde el descontento social es notorio.
