No podía ser de otra forma tratándose de la U.E. Dice del «deber» de garantizar la seguridad de los menores y confirma que deben ser devueltos. Todo en uno, dejando claro así que la dictadura de Marruecos sí es un gobierno amigo que respeta los DD.HH y que, por tanto, los jóvenes que han salido desde ese país deben regresar. No importa si son marroquíes o no.
El discurso de la extrema derecha no hace falta buscarlo en organizaciones neo-nazis a lo largo y ancho de Europa, vale con acudir a lo que dicen las portavoces de la Comisión Europea para comprobar hasta que punto el fascismo (y defender a la monarquía alauita lo es) está imbricado en la política de la U.E.
Mientras, un diputado de Sumar, que ahora vende ser oposición aunque esté en el gobierno, reclama a Sánchez que abandone sus vacaciones y que se preocupe por Ceuta. En fin,ueueueuyueue
