La Comunidad de Madrid ha denunciado la actitud «inadmisible» de 60 bomberos forestales que, en plena emergencia nacional, mantengan lo que consideran una estrategia de «chantaje» el reivindicar desde hace meses mejoras en las condiciones de trabajo y denunciar expedientes y falta de material y logística para su trabajo. Los ayusistas dicen que se está dando «una imagen distorsionada del funcionamiento ejemplar de los servicios de emergencia».
«La gestión de un gran incendio forestal no puede convertirse en una herramienta de presión laboral ni de desgaste político. En emergencias de esta magnitud no caben improvisaciones ni actuaciones al margen de la coordinación oficial: los recursos deben movilizarse desde los parques y retenes asignados, con disciplina de mando, seguridad operativa y plena garantía para quienes intervienen sobre el terreno», han apuntado desde la Puerta del Sol sin mencionar que las reivindicaciones de los trabajadores vienen de lejos, Para el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, presentar esa situación «como falta de medios o como una negativa de la Administración a movilizarlos supone alterar la realidad y generar alarma social en un momento especialmente delicado».
