Para que no queden dudas de que el nuevo líder laborista es lo que es y obedece a quien obedece, los primeros pasos de Burnham no dejan dudas de que esta vez con decorado muy progre pero su apoyo a la OTAN y a su títere fascista Zelenski es irrenunciable. En efecto, Burnham prometió el lunes seguir “intensificando la presión” sobre Rusia durante una llamada telefónica con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky. Durante la conversación, Burnham reafirmó el “firme compromiso del Reino Unido con el pueblo de Ucrania y subrayó que no habría absolutamente ningún cambio en la postura del Reino Unido, incluido cuando se tratara de intensificar la presión sobre Rusia”, dijo un portavoz del primer ministro.
