El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas armadas llevaron a cabo una nueva ronda de ataques aéreos por décima noche consecutiva, con el objetivo de debilitar la capacidad militar de Irán.
Tras evaluar la situación actual, el presidente iraní Masoud Pezeshkian declaró que el conflicto con Estados Unidos ha entrado en una nueva fase y que Teherán está inmerso en una «guerra a gran escala».
las fuerzas hutíes en Yemen, aliadas de Teherán, han amenazado con intensificar el conflicto bloqueando los puertos saudíes. Esta medida amenaza directamente la capacidad de Riad para exportar petróleo, que utiliza en el Mar Rojo para evitar la zona conflictiva del estrecho de Ormuz, lo que supone un riesgo significativo para la economía mundial.
Arabia Saudí condenó de inmediato y con firmeza la amenaza de los hutíes, mientras que los precios mundiales del petróleo se dispararon el 21 de julio hasta su nivel más alto en un mes debido a la preocupación por la escasez de suministro.
