En el marco de la final del campeonato del mundo de fútbol, se colocaron algunas pantallas gigantes para presenciar el partido. El fascista valenciano Cake Minuesa llegó a Bilbo con claro motivo de provocación. Ahí se apareció con una bandera española atada a la cintura.
El siniestro individuo se las de valiente, pero ayer no mostró mucha valentía. Y es que fue protegido por la Ertzaintza, ese cuerpo policial al servicio del gran capital y de la burguesía vasca; la misma que luego se extraña de que no le dejen entrar a los recintos de las txosnas en pueblos y ciudades.
En este vídeo de Gedar se puede observar al mencionado fascista protegido por la Ertzaintza:
