Diversos vehículos oscuros se pararon por las calles de Lavapiés, en pleno centro de Madrid, y comenzaron a apearse «cabezas rapadas con polos oscuros de Núcleo Nacional, embozados con bragas». Transitaron las calles del barrio, probablemente uno de los que cuenta con mayor población inmigrante, especialmente, africana, y desembocaron en la plaza de Nelson Mandela, donde había decenas de personas de este origen.
Allí, desplegaron una pancarta en la que podía leerse: «Contra la regularización, depotación», en referencia a la puesta en marcha del proceso de legalización de extranjeros sin papeles en nuestro país. Una de las pocas caras visibles, sin enmascarar, de Núcleo Nacional en esa convocatoria era Isabel Peralta, una de sus portavoces. Los neonazis la grabaron mientras lanzaba un discurso lleno de exabruptos contra los inmigrantes, hablaba de «pureza de la raza» y los asociaba directamente con la delincuencia.
Pasadas las ocho y media de la noche, llegaban las primeras patrullas de Policía. Desde municipales a agentes de la comisaría del distrito de Centro, de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y las de Intervención Policial (UIP), los llamados antidisturbios de la Policía Nacional. Buena parte de los ultras se marcharon, pero los funcionarios pudieron identificar a diecinueve, entre quienes hubo cinco varones detenidos (uno de ellos, menor de edad), por desórdenes públicos y tenencia ilícita de armas.
Navajas Karambit y tijeras
Las fuentes consultadas indican que se incautaron de una navaja Karambit (se caracteriza por su hoja curvada y su empuñadura ergonómica en forma de anillo); seis tijeras (cuatro de ellas, modificadas para usarse como una Karambit); un espray de pimienta no homologado (y, por tanto, ilegal); otros cuatro sí homologados; y pintura en espray, así como destornilladores y distintas prendas de ‘merchandising’. Los efectivos evitaron que la movilización de extrema derecha acabara con una ‘caza’ al extranjero.
Ya durante la manifestación del Día de la Mujer, el 8 de marzo, se produjeron otras diez detenciones de miembros neonazis de Núcleo Nacional. Los arrestos se produjeron cuando intentaban reventar la marcha oficial, por el paseo del Prado. A diferencia de lo sucedido el viernes en Lavapiés, los encartados son considerados en su mayoría dirigentes de esta organización, muy violenta y peligrosa, y tres de ellos son mujeres.
Se da la circunstancia de que, el pasado mes de febrero, el cabecilla ‘intelectual’ del grupo, el historiador Enrique Lemus (exlíder de Democracia Nacional) inscribió a Noviembre Nacional en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior. Este precisamente es el nombre que inicialmente se le dio, en el otoño de 2023, al germen de Núcleo Nacional, al calor de las protestas en la calle de Ferraz, donde se encuentra la sede nacional socialista, contra le ley de amnistía y, en general, del actual Gobierno de PSOE y Sumar.
Núcleo Nacional tuvo su puesta de largo el 14 de abril de 2024 en el espacio Ardemáns, en el barrio de La Guindalera (Salamanca), y cuenta con unos 300 integrantes activos, según los cálculos de los servicios policiales. Lo consideran «lo más parecido a un grupo paramilitar» de extrema derecha en la actualidad. El pasado año, inauguraron su sede propia, El Nido, en el barrio de Las Tablas, donde, además de gimnasio propio, cuentan con despachos y, por supuesto, un retrato de Adolf Hitler, al que rinden pleitesías.
Otro de sus cabecillas es, según los expertos policiales en este tipo de radicales, Alberto Gonzalo de Juan, conocido como Alberto Pugilato y vocalista del grupo de música neonazi del mismo nombre, alguien muy activo en redes sociales.
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