Fue el Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya quien lo confirmó ayer, martes. Además, según han informado varios medios de comunicación, la prueba piloto para introducir agentes de los Mossos d’Esquadra de paisano en los centros educativos no se limitará a la secundaria, sino que alcanzará también a las escuelas de primaria e institutos escuela.
Por su parte, la consejera Esther Niubó expresó que la medida ya ha arrancado en 14 centros de localidades como L’Hospitalet, Sabadell, El Prat, Vic y Tàrrega. Según parece, el plan, que inicialmente contaba con 13 centros, incorpora a seis agentes que el Govern ha rebautizado bajo el eufemismo de “agentes de convivencia”, integrándolos de forma permanente o itinerante en las estructuras escolares.
Niubó aseguró que “no hay un problema de seguridad ni convivencia” en las aulas catalanas, sin embargo, justificó la presencia policial por una supuesta “necesidad estructural” de “pasar de un escenario reactivo a uno de prevención”.
Los agentes seleccionados, que visten de paisano y forman parte de las oficinas de “relación comunitaria” de la policía autonómica, realizarán tareas de “mediación” y vigilancia sin, en teoría, intervenir en las aulas o claustros salvo “necesidad”. El Departamento sostiene que estos policías “no sustituyen a figuras como educadores sociales o integradores”, aunque su presencia se produce en un contexto de fuertes tensiones presupuestarias, huelgas docentes y carencia de personal especializado.
Todo el mundo conoce a qué y a quién obedecen las policías en los países capitalistas; en Catalunya también. Lo demás es cuento.
