A las 4:33 a. m. de ayer, domingo, la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, escribió en su cuenta X:
“Rechazamos el intento de agresión contra el Pdte Donald Trump y su esposa, Melania, a quienes extendemos nuestros deseos de buena voluntad, así como a los asistentes a la Cena de Corresponsales. La violencia nunca será una opción para quienes defendemos las banderas de la paz”
Dos minutos después, a las 4:35 a. m., hizo algún cambio a su mensaje:
“Condenamos enérgicamente el intento de ataque contra el presidente Donald Trump y su esposa, Melania Trump. Les enviamos nuestros mejores deseos a ellos y a todos los asistentes a la Cena de Corresponsales. La violencia nunca es una opción para quienes defienden los valores de la paz”.
Puede que, incluso, el intento de atentado contra Trump fuese una farsa. En cualquier caso, llama la atención su preocupación y solidaridad para con un individuo que secuestró al presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro (y aún lo mantiene secuestrado), y, además, está sembrando de muerte y destrucción medio mundo.
Si “la violencia nunca es una opción para quienes defienden los valores de la paz”, ¿por qué expresa solidaridad para con un individuo que es de lo más violento que existe hoy en el planeta Tierra?
